Calais o «mover el problema a otra parte»

El Mundo, , 01-03-2016

Las autoridades francesas comenzaron ayer a desmantelar la llamada ‘Jungla’ de Calais evacuando una superficie de 100 metros cuadrados en la que vivían 3.000 personas. El Gobierno francés pretende realojarles en unos contenedores con camas y capacidad para 1.200 personas. Diversas ONG denunciaron la violencia con la que se ejecutó el desalojo y alertaron de que los refugiados crearán nuevos asentamientos en la zona.

El desahucio tuvo lugar días después de que el Tribunal Administrativo de Lille validara la orden de expulsión sobre este improvisado campo de refugiados que sirve desde hace años de hogar para quienes pretenden alcanzar la costa británica.

«Ha sido una locura, la policía ha provocado un enorme alboroto», explicó Ana Igea, de Care 4 Calais. «Al principio no dejaban a voluntarios y periodistas entrar pero al final algunos lo conseguimos. Sin que hubiera ataque alguno por parte de los refugiados, la policía comenzó a arrojar agua y gases, aunque había familias con niños».

El desalojo afectó a la parte sur del campo, donde se asientan kurdos, iraquíes y sudaneses; una zona habitada por familias, pues está cerca del centro habilitado para niños y mujeres, aislado del resto de la ‘Jungla’.

«Han liquidado todo lo que no está habitado por sirios, que se encuentran en la zona norte», asegura Ana Igea. «Los refugiados volverán. Los que se quieren quedar aquí para cruzar a Reino Unido lo van a hacer. El Gobierno francés quiere solucionar la situación en Calais sin resolver antes los problemas de esta gente, estamos simplemente moviendo el problema a otra parte», denunció Amin Baghdouche, de Médicos Sin Fronteras. / MARÍA D. VALDERRAMA

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