Huida tapiada en Grecia

El número de refugiados en el país aumenta cada día a miles por las restricciones impuestas por Macedonia Solo sirios e iraquís debidamente documentados pueden cruzar y seguir por la ruta de los Balcanes

El Periodico, JAVIER TRIANA, 27-02-2016

¿Y si te tapiaran la huida? Es la situación en la que se encuentran miles de refugiados, ahora atrapados en Grecia. Descartado un retorno a sus países de origen –arrasados por la guerra y el terrorismo–, solo queda avanzar, si eso es posible. No es el caso. El portavoz de la oenegé Médicos Sin Fronteras Alessandro Siclari asegura a EL PERIÓDICO que hasta 4.000 personas se amontonan en el campamento de refugiados que crece sin freno en Idomeni, en la frontera greco-macedonia. Mientras que Grecia ha seguido recibiendo refugiados en cantidades ingentes, su vecino del norte ha restringido drásticamente el tránsito de éstos a través de su territorio.

Una muestra rápida: según las cifras del Alto Comisariado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el pasado 25 de febrero llegaron a Grecia 1.675 inmigrantes. Ese mismo día, Macedonia dejó pasar a 165. Esta ha sido la tónica general desde el pasado día 20 de febrero, cuando las autoridades de Skopje pusieron en marcha una nueva limitación consistente en vetar la entrada a los afganos, dejando así a sirios e iraquís como los únicos autorizados a cruzar. Pero ni siquiera pueden entrar de forma libre con el documento temporal expedido por las autoridades griegas, sino que necesitan un documento de identidad válido.
Pero muchos de ellos no cuentan con uno. Las mafias de traficantes de personas les conminan a deshacerse de ellos al llegar a Grecia puesto que, les dicen, esta identificación podría facilitar una deportación por parte de los países de destino. Es frecuente encontrar pasaportes hechos trizas en las playas del Lesbos, por ejemplo.
Presion a las islas
En un torpe intento por descongestionar la Grecia continental, se ha optado por trasladar la presión a las islas, punto principal de llegada. El ministro griego de Marina Mercante, Theodoros Dritsas, anunció este viernes la suspensión temporal de todos los barcos de transporte de refugiados desde las islas del Egeo. “No queremos crear una situación imposible de gestionar en las islas. Esto es una medida totalmente temporal”, matizó Dritsas.
No es el único obstáculo de la carrera, ya que desde hace semanas los autobuses que unen Atenas con el paso de Idomeni se detienen en las áreas de servicio de la ruta durante un tiempo indeterminado y variable. El objetivo: reducir el flujo hacia la aduana. Por eso, cientos de refugiados se hartan de la espera y emprenden el viaje a pie por la transitada autovía. Imad Aoun, de Save the Children, describe a este diario ese nuevo riesgo añadido: “El otro día una mujer rompió aguas de camino a la frontera y estuvo a punto de dar a luz en medio de la autovía”.

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