Salvar vidas, en Melenara o en Lesbos

Canarias 7, Cristina González Oliva / Las Palmas de Gran Canaria , 24-12-2015

Salvar una vida no es igual en Telde que en las costas griegas de Lesbos. Pese a que el trabajo es el mismo, no lo es su significado e intensidad. Dos socorristas de las playas teldenses de la empresa Pro-Activa han acudido a ayudar a refugiados sirios que lo arriesgan todo para huir de la guerra.

Juan Manuel Dávila partió hacia Grecia el pasado viernes y regresará el 3 de enero. Serán dos semanas de intenso trabajo, sacrificando vacaciones y de disfrutar de las fiestas en familia. Es una de las nueve personas que se sumó al último contingente que salió de Badalona, sede de Pro-Activa y de la ONG Pro-Activa Open Arms. Cada 15 días se relevan, explica José Luis Esmoris, coordinador de la empresa en Canarias, que fue el primero de Telde en acudir a Lesbos en el mes de noviembre y volverá en enero, después de Reyes.

La entidad lleva tres meses en el mar Egeo gracias a donaciones. Su labor es rescatar a refugiados y lo hacen nadando, con motos acuáticas y con una barca semirrígida. Muchos de los 700 socorristas de la plantilla de Pro-Activa han ido voluntarios, aunque los últimos grupos son mixtos, con profesionales externos.
El trabajo en Lesbos o en la Isla de Chios es intenso, explica Esmoris. Llegan 10 o 20 embarcaciones diarias y entre 2.500 y 3.000 personas. Lo peor es ver en las condiciones que arriban, con barcas precarias, chalecos que no funcionan y con gran cantidad de ropa debido al frío, que le impide nadar. Muchas veces las embarcaciones se rompen por el sobrepeso o terminan volcando, relata. Llegan tan sobrecargadas que «solo ves gente a ras del agua», rememora.

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