Así es la localidad alemana donde atacan a refugiados: "Pensaba que había dejado atrás la guerra"

El Diario, , 26-08-2015

Es difícil encontrar en Heidenau personas que demuestren que no todos aquí son así. Que no son como el millar de neonazis que este fin de semana recibieron a refugiados con cohetes, botellas de vidrio y piedras. Es muy fácil caer en los clichés del alemán del este pueblerino y racista. El hombre que está sentado ahí con la gorra roja y la cerveza en la mano no lo pone nada fácil: dice que él sí tiene algo en contra de los refugiados porque “no trabajan”. Y, a continuación, sin percibir contradicción alguna en lo que dice, asegura que “nos quitan el trabajo”. Una cosa sí tiene clara: que se va a quedar ahí sentado mirando “hasta que todos los extranjeros se vayan”.

“Cuando llegamos con el autobús me puse a rezar y pedir que no nos parásemos aquí”, cuenta Mahmud. Dos meses antes se había marchado de Alepo. “Pensaba que había dejado atrás la guerra”. Una frase que resulta exagerada en boca de un refugiado de guerra, pero que al mismo tiempo desvela la dramática realidad de quienes llegan buscando asilo a Alemania.

Misbah, valiente iraní que se enfrentó a la horda de neonazis el viernes junto a su mujer/ F. K.


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Traducción: Carmela Negrete

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