El Khazzani se motivó con un vídeo yihadista

El fiscal cita la información facilitada por España como la clave para identificarle

El Mundo, MARÍA D. VALDERRAMA PARÍS ESPECIAL PARA EL MUNDO, 26-08-2015

El terrorista que trató de atentar el pasado viernes contra un tren que viajaba de Ámsterdam a París actuó de forma «resuelta y decidida». Son las palabras de François Molins, fiscal jefe de París, que informaba ayer por primera vez de forma pública sobre el avance de las investigaciones. Ayoub El Khazzani será puesto bajo disposición judicial por «tentativa de asesinatos en relación con una célula terrorista».

Las investigaciones continuarán ahora tratando de averiguar la procedencia de las armas, el trayecto de Ayoub El Khazzani y los vínculos que habría podido tejer, los cómplices y las fuentes de financiación.

El fiscal considera que, a pesar de que el individuo insiste en negar ahora cualquier motivación terrorista, los indicios pesan con demasiada fuerza.

Las investigaciones se estaban centrando en uno de los dos teléfonos que se le encontraron durante el arresto que, al parecer, había sido activado el mismo día del ataque. El joven marroquí había utilizado el terminal para, dentro del tren, ver un vídeo con cánticos yihadistas «llamando a realizar acciones violentas en nombre de un Islam radical», según la misma fuente.

El fiscal de la República precisó algunos datos nuevos como el arsenal de armas que El Khazzani llevaba encima. Iba cargado con un fusil de asalto AKM de calibre 7.62, no una Kalashnikov como se dijo en un primer momento, «procedente del este de Alemania» formado por piezas de distintas armas con nueve cargadores completamente llenos con 270 balas, una pistola automática modelo Luger M80 con un cargador, un martillo y una botella con medio litro de gasolina.

Difícil parece que el sospechoso hubiera encontrado esta suerte de equipaje en un parque de Bruselas, tal y como dijo en su declaración, junto al teléfono móvil donde han encontrado el vídeo. Éste sigue igualmente defendiendo que su intención era robar a los pasajeros, romper una ventana con el martillo y huir.

Las fotografías enviadas por los servicios de inteligencia españoles han servido para identificar a Ayoub El Khazzani que vivió siete años entre Madrid y Algeciras, donde aún residen sus padres. Allí frecuentaba la mezquita de Taqwa, donde se congregan los musulmanes que pueden tener más cercanía con el radicalismo yihadista, según informa Andrés Machado.

El fiscal agradeció la colaboración de España, Bélgica, Alemania, Turquía y Marruecos, que han compartido información durante estos últimos días para conocer la trayectoria del detenido y cuáles fueron sus últimos pasos antes de subir al tren.

Por el momento, parece que el testimonio del supuesto terrorista no se sostiene, de hecho, el fiscal se refiere a sus narraciones como «fantasiosas». Su abogada estaba basando su defensa en la supuesta situación personal que vive El Khazzani, encontrándose en Bruselas sin hogar y durmiendo en la calle. Era su estado «esquelético» y el «hambre» el que le obligaron a tratar de llevar a cabo un atraco contra el tren, según su versión. Dice que nunca ha vivido en casa de su hermana, en Bélgica, aunque el registro llevado a cabo por la Policía el pasado lunes señala que durmió allí tan solo unos días antes del ataque. Niega también haber viajado a Turquía entre el 10 de mayo y el 4 de junio de este año, viaje en el que se cree que pudo haber estado en contacto directo con el Estado Islámico.

Tan «resuelto y decidido» estaba a llevar a cabo su plan que, a pesar de alegar una situación económica complicada, se empeñó en pagar 149 euros en efectivo por un billete en primera clase en ese preciso tren y no en otro más barato, como le propusieron en la estación.

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