Gobierno EEUU alerta de agresiones de "coyotes" a niños al cruzar la frontera

La Vanguardia, , 25-08-2015

Washington, 24 ago (EFE).- El secretario de Seguridad Nacional de EEUU, Jeh Johnson, alertó hoy de las agresiones de los “coyotes” (traficantes de personas) a los niños que tratan de cruzar la frontera sur de EEUU y se enfrentan a un camino de por sí peligroso y especialmente duro en estos meses por el calor del verano.
“Conozca los hechos. No se deje engañar. No caiga presa de traficantes criminales que ven a los niños como mercancías”, advirtió Johnson, la máxima autoridad de Inmigración en Estados Unidos, en un artículo de opinión publicado hoy en el servicio nacional de la Agencia Efe para Estados Unidos.
En su columna, el secretario de Seguridad Nacional narró la historia de Jonathan, un niño de 11 años procedente de El Salvador que emprendió el peligroso camino al norte porque su familia quería darle una vida mejor, alejada de la violencia y la falta de oportunidades de desarrollo económico de su país natal.
El 6 de agosto, en la frontera entre México y Texas, la Patrulla Fronteriza descubrió al pequeño, que debido al abrasador calor del verano estaba deshidratado y agotado, según relata Johnson.
“Nuestros agentes de la Patrulla Fronteriza encontraron a Jonathan y trataron de salvarlo, pero ya era demasiado tarde. Jonathan fue declarado muerto en un hospital de Texas cercano”, lamentó el secretario en su artículo, titulado “Conozca los hechos sobre los peligros de la inmigración ilegal”.
Su testimonio se engloba dentro de la campaña de información del Gobierno, bautizada “Conoce los hechos”, que busca desmotivar el cruce fronterizo por indocumentados, al advertir a las personas de México, El Salvador, Honduras y Guatemala de los peligros del viaje y la inminente deportación a la que se enfrentan.
En su columna, Johnson advirtió de que durante estos calurosos meses de verano los “coyotes” están poniendo en práctica unas nuevas técnicas por las que obligan a madres y niños a permanecer en “casas de retención” con muy poca comida y agua durante días, justo antes de cruzar la frontera.
Además, Johnson alertó de los abusos sexuales que sufren algunas mujeres en estas “casas de retención” y puso de ejemplo la experiencia de una mujer hondureña, que confesó que su estancia en estas instalaciones fue “la peor” parte del viaje.
“Mi mensaje a las familias centroamericanas en los Estados Unidos y en El Salvador, Honduras y Guatemala: Conozca los hechos antes de jugar con la vida de sus hijos”, pidió Johnson.
En este sentido, advirtió de que “las fronteras no están abiertas a la inmigración ilegal”, no existen “permisos” para quienes intenten cruzar la frontera sin documentos, y que, al contrario, son una prioridad para la deportación inmediata, tal y como decretó el pasado noviembre el presidente estadounidense, Barack Obama.
En noviembre, Obama también anunció una serie de medidas para regularizar a cinco de los once millones de indocumentados que viven en el país, pero para poder solicitar el alivio migratorio estancado ahora en los tribunales los inmigrantes deben cumplir una serie de requisitos, entre ellos una larga estancia en EEUU.
“Si viene aquí ilegalmente, habrá consecuencias. Va a ser detenido, a menudo obligado a pagar una fianza y obligado a cumplir con condiciones que garanticen su regreso a la corte para su caso de inmigración”, advirtió Johnson.
En concreto, los indocumentados son internados en centros de detención, que el presidente Obama clausuró en 2009 y decidió reabrir el año pasado debido al gran número de familias que cruzaron de forma ilegal la frontera huyendo de la violencia en sus países de origen, principalmente El Salvador, Guatemala y Honduras.
Por último, Johnson exhortó a las familias a que aprovechen el programa de refugiados (http://www.wrapsnet.org/CAMProgram) que lanzó en diciembre el Gobierno para que puedan llegar de forma legal al país los niños que cuentan con un padre que reside de forma legal en Estados Unidos.

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