«Toda la familia está llorando en Marruecos»

La Verdad, J. G. B. , 17-08-2015

En su mesita había un diccionario de español, justo al lado de su camastro destartalado tenía unos petates con su ropa; en el suelo, dos pares de zapatillas para trabajar y otro para jugar a una de sus pasiones: el fútbol. Esa era la habitación que hasta el pasado sábado ocupaba Salah Touil, de 29 años, en una casa de la calle Juan XXIII de Totana, en la que convivía junto a otros tres compatriotas. Salah llegó a la localidad hace tres años para ganarse la vida en el campo y la perdió apaleado a la salida de la discoteca Milenium. «Era muy buena persona, nunca se peleaba», comentaba ayer muy afectado Abderrahim, uno de sus compañero de piso.

Este compatriota se ocupó de localizar a la familia de Salah para informarle de la tragedia. La hermana del fallecido reside en Lorca, pero ahora está de vacaciones en Marruecos, por lo que tuvo que llamar a Lexbir Touil, un primo que reside en Almería. «No entiendo cómo la gente hace esas cosas», se repetía Lexbir mientras recogía algunas pertenencias de su primo, como los guantes y la navaja que utilizaba para coger cítricos. «Toda la familia está llorando en Marruecos».

Lexbir estaba muy unido a su primo porque acogió a Salah en su casa de Almería cuando llegó a España en 2006. «Trabajábamos en los invernaderos, pero luego se vino a la Región con su hermana. Ahora todo está en manos de la justicia».

Precisamente, a esa palabra apelaban ayer los compatriotas que suelen tomar té moruno en la cafetería Magreb. «Esperamos que se haga justicia», clamaba Karem.

La comunidad marroquí no daba crédito a lo sucedido. Aunque Karem subrayaba que «en esa discoteca siempre hay ecuatorianos y nosotros no entramos allí para evitar problemas con los latinos».

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