Muere apaleado un marroquí en una pelea multitudinaria a la salida de una discoteca
La Guardia Civil tomó ayer declaración a veinte personas, entre ellas el portero búlgaro del local; el Consistorio estudiará la situación legal de la sala
La Verdad, , 17-08-2015Tenía restos de sangre hasta en las uñas, le faltaba una zapatilla y en cuanto vio a uno de sus compatriotas no pudo reprimirse y rompió a llorar mientras se fundía en un abrazo. Mustapha Elasri, de 25 años, acababa de salir del puesto de la Guardia Civil de Totana de prestar declaración, pero parecía que venía de una batalla campal. «Salimos a celebrar el cumpleaños de un amigo español», explicó ayer sin dar crédito al trágico final que tuvo la noche. Su amigo Salah Touil, de 29 años, perdió la vida tras ser apaleado en una tangana multitudinaria a la salida de la discoteca Milenium, en la que participaron treinta personas entre marroquíes, españoles, ecuatorianos, bolivianos y búlgaros.
El cumpleaños empezó el pasado sábado, a las 22 horas, tomando un bocado y unas cañas en la cafetería Miami y prosiguió con un botellón antes de acudir a rematar la noche en la sala ubicada en la calle Cruz de los Hortelanos. La discoteca suele ser frecuentada por público latino, pero Mustapha y Salah – ambos marroquíes – decidieron entrar con una pareja de amigos españoles. «Nos tomamos unas copas», reconoció el amigo de la víctima.
«No sé por qué empezó la pelea, en la discoteca no se pegaron. Salah cruzó unas palabras con un ecuatoriano y luego salió fuera a fumarse un cigarrillo». Pasaban unos minutos de las 5.30 horas y su amigo no regresaba a la discoteca, por lo que Mustapha salió a la calle a buscarlo. «Cuando salí me lo encontré en el suelo, había entre cinco y siete personas pegándole, también estaba el portero – búlgaro – y un amigo suyo. En mi vida he visto una cosa así».
En ese momento comenzó la batalla campal porque Mustapha, al ver que los presuntos agresores les superaban en número, se defendió con piedras. «Yo quería ayudar a mi amigo y les tiré piedras». El jaleo despertó a muchos vecinos de la calle Cruz de los Hortelanos y alrededores.
«Serían cerca de las seis de la madrugada, escuché golpes y gritos. Me asomé a la ventana y vi la calle llena de gente, había un chico en el suelo. Al lado un amigo suyo gritaba: «’¡Abre los ojos Salah, abre los ojos Salah!‘», «’¡lo han matado!‘», relató ayer a ’La Verdad’ una testigo de los hechos, cuyo domicilio está pegado a la sala. «Todo fue muy rápido y algunos huyeron corriendo». Esta vecina denunció con resignación que «aquí hay lío todos los fines de semana».
Estaba cianótico
Otra vecina, Antonia, residente en la calle General Moscardó, ni siquiera se asomó a pesar del tumulto. «Pensé que era una pelea de tantas, estamos siempre igual». A la zona, a las 6.02 horas, acudieron Policía Local, Guardia Civil y personal sanitario que se encontraron a Salah tirado en el suelo, junto a un Citroën Xsara en el que trató de apoyarse exhausto. «Murió por un golpe en el estómago, algo tenía dentro», aseguró Mustapha. Fuentes policiales indicaron que al llegar la víctima «tenía la cara morada, estaba en estado cianótico, inconsciente y en parada cardiorrespiratoria. Le pegaron hasta matarlo». Salah falleció de camino al hospital Rafael Méndez de Lorca. Después fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Murcia para practicarle una autopsia. Mustapha tuvo que ser atendido de sus lesiones en el hospital lorquino, junto a un ciudadano búlgaro. Ambos pasaron posteriormente a prestar declaración ante la Benemérita.
Le pegaron con una llave
La calle Cruz de los Hortelanos amaneció ayer acordonada y plagada de efectivos de Guardia Civil y Policía Judicial. La zona estaba llena de ‘bolos’ regados en sangre, incluso tornillos. También seguía sobre el asfalto la zapatilla que perdió Mustapha durante la pelea. Los agentes localizaron debajo de un Seat Ibiza la llave de hierro del gato de un coche, que fue empleada en la trifulca porque estaba ensangrentada. Además, tomaron huellas de varios vehículos y testimonios de los vecinos de la zona. En el juzgado de guardia de Totana prestaron declaración ayer una veintena de personas, entre ellas, el portero búlgaro de la discoteca y un amigo de la misma nacionalidad.
Los otros eran marroquíes y ecuatorianos, algunos de ellos vinculados a bandas latinas. Fuentes de la investigación indicaron que al margen de la autoría del delito de homicidio, también hay que esclarecer cuántas personas participaron en la pelea y que deberán asumir las consecuencias legales. La investigación sigue abierta y al cierre de esta edición los agentes seguían localizando sospechosos. El Ayuntamiento envió a los alrededores de la sala un retén de limpieza para eliminar los restos de sangre. El alcalde, Juan José Cánovas, avanzó que «estudiaremos la situación de la discoteca porque hay muchas quejas de los vecinos».
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