España

Sergio Morate, detenido en Rumanía, golpeó y estranguló a Laura y Marina

ABC, cruz morcillo/pablo muñozmadrid, 14-08-2015

El asesino, que no opuso resistencia, fue detenido a media tarde al salir de una vivienda con dos individuos, también capturados

La Policía rumana, en colaboración con la española, detuvo a las seis y media de la tarde de ayer en la localidad rumana de Logoj, en la provincia de Timis, a Sergio Morate, de 29 años, acusado de matar a Laura del Hoyo, de 24, y a su exnovia, Marina Okarynska, de 26. Las estranguló a ambas; a Laura tras golpearla con brutalidad, y con su exnovia empleó unas bridas. El arresto se produjo cuando salía junto a dos individuos, igualmente capturados, de la vivienda en la que se ocultaba. Acababan así las andanzas de este siniestro personaje, que ha llenado de dolor y rabia no solo Cuenca, sino España entera. En función de las características de los asesinatos le puede esperar, incluso, la pena de prisión permanente revisable. Pero ni siquiera eso llevará el consuelo a las familias de las víctimas.


La «caza del hombre» se convirtió en una prioridad para las Fuerzas de Seguridad españolas. Los investigadores se fijaron en el entorno social del joven, ya que sabían que su familia, con los que se han entrevistado en varias ocasiones y se han mostrado colaboradores, no iba a apoyarle. Con un perfil criminal como el de Morate, lo lógico es que se relacionara con tipos como él, y de ahí que la Policía se fijara en un preso colombiano que había estado de permiso el fin de semana pasado, y en ciertas amistades con rumanos que hizo en la cárcel.


Con el primero se entrevistaron de inmediato, pero aportó una coartada coherente, aunque al parecer tuvo un contacto con el fugitivo durante su permiso; sobre los segundos, lo que se hizo fue enviar a la Policía rumana toda la información disponible de esos contactos de Morate en ese país. A partir de ese momento se controlaron los pisos y los movimientos de estos individuos.


Informaciones posteriores revelaron que Morate había salido de España en su coche, un Seat Ibiza de color verde, por la frontera de Portbou, hacia Francia. Se trataba de un itinerario lógico de camino a Rumanía, que lo llevó también por el norte de Italia. Horas después del hallazgo de los cadáveres de Laura y Marina los investigadores ya eran optimistas sobre una rápida resolución del caso.


La operación para detener a este sujeto implicó la activación de todos los mecanismos de cooperación policial internacional tanto a nivel policial Interpol y Sirene, como bilateral, a través de los oficiales de enlace de los distintos países implicados. Además, el juez ordenó ayer por la mañana una orden europea de detención y entrega y las comisiones rogatorias, ya que el arresto iba a ser inminente.

La fase final del dispositivo se lanzó a las seis y media de la tarde, cuando Morate y dos individuos abandonaron una casa de Lugoj que ya era previamente vigilada. No hubo resistencia al arresto. Tampoco tuvo ninguna posibilidad de escapar.

Mientras, las investigaciones continuaban en España. Desde las nueve de la mañana, y hasta bien entrada la tarde, un equipo de forenses realizó la autopsia de los cadáveres de Laura y Marina. Las dos fueron estranguladas. Aunque al cierre de este edición no se conocía el resultado de los análisis forenses, los antecedentes del asesino hacen que no se descarte que incluso hubiera algún tipo de agresión sexual.

Los cuerpos estaban muy deteriorados por la acción del fuego, de la cal viva con la que fueron rociados y también por los efectos del fuerte calor que desde el jueves de la semana pasada se ha registrado en toda la provincia. Precisamente por eso no fue posible determinar a simple vista la causa de la muerte. No utilizó arma de fuego y en principio tampoco armas blancas, puesto que las heridas son fácilmente detectables y no se han localizado.


Otra hipótesis sería mucho más extraña, pues supondría que hubiera «convencido» a las dos jóvenes de que subieran a su coche y las habría matado luego en otro lugar. Solo habría sido posible con amenazas de muerte convincentes, porque hay que recordar que el motivo de la visita al piso era, precisamente, la ruptura final entre Sergio Morate y Marina.



El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, afirmó ayer que las autoridades españolas van a realizar todas las gestiones necesarias para que Sergio Morate sea entregado a España «lo antes posible». Además, felicitó a la Policía por la investigación realizada «en un tiempo rápido».

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