Otros 350 rescatados en Libia

El flujo migratorio sigue por el Mediterráneo, el Estrecho, Calais y Panamá

Diario de noticias de Gipuzkoa, C. Martínez/Efe, 10-08-2015

roma/berlín – La Guardia Costera de Italia socorrió ayer a tres barcazas en apuros cuando se encontraban frente a las costas de Libia y rescató a un total de 345 inmigrantes que viajaban en ellas. Esta operación se suma al flujo migratorio que vienen describiendo diferentes ONG en las últimas semanas en el Mediterráneo, y que superan las 225.000 personas llegadas a Europa por esa vía en lo que llevamos de 2015.

En el caso de ayer, los guardacostas informaron de que en las embarcaciones viajaban 124, 116 y 105 inmigrantes, respectivamente. El buque Diciotti de la Guardia Costera intervino en las operaciones de rescate, coordinadas desde la Central Operativa de las autoridades marítimas en el Ministerio de Infraestructuras y Turismo, en Roma. También varios buques de Médicos Sin Fronteras (MSF) realizaron labores de rescate días atrás, especialmente en el naufragio de una barcaza con más de 600 refugiados, en el Canal de Sicilia, lugar donde se producen más muertes. La Organización Internacional para las Migraciones estima que en lo que va de año han muerto 2.000 personas cruzando el Mediterráneo.

Además de esa vía, el Estrecho de Gibraltar sigue recibiendo cada vez más inmigrantes. En lo que llevamos de 2015, han llegado a las costas andaluzas un total de 1.595, a bordo de 91 pateras y embarcaciones neumáticas, según datos recopilados por Europa Press. En las últimas dos semanas, en torno a 200 personas fueron rescatadas cuando se acercaban a las costas.

Italia y Grecia siguen recibiendo crecientes oleadas de inmigrantes – principalmente desde Siria, Eritrea y Afganistán – , para alcanzar otros destinos de Europa. En el caso de Grecia, la crisis migratoria se está sumando a su propia recesión y paro crónicos, corralito y controles de capital. Acnur, CEAR y MSF señalaron la pasada semana la falta de infraestructuras del Sur de Europa para acoger las llegadas masivas de personas que huyen de conflictos.

Tal y como informó este diario, numerosos africanos, especialmente somalíes, están escogiendo Panamá como puente entre su precariedad y un destino, Estados Unidos, que les saque de la miseria, ahuyentados por el circuito mortal del Mediterráneo. Otros, a miles, llaman a diario a las puertas de Alemania porque, pese a las precarias condiciones de acogida, los ataques xenófobos y las escasas opciones de obtener un permiso de residencia, se ven mejor allí que en sus países de origen. Dada la eclosión migratoria en Calais y el Mediterráneo, la Comisión Europea ha presionado a los 28 de la UE para que cumplan con sus políticas de asilo.

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