El 'Dorado' languidece
El Periodico, , 10-08-2015Pese a todas las medidas disuasorias que han ido poniendo en marcha los principales países europeos, poner un pie en Europa continúa valiendo la pena para aquellos que han salido de su casa con lo puesto, a causa de la guerra, o anhelan mejorar su vida.
Alemania es una de las potencias europeas más rígidas con los inmigrantes sin documentación que, según cifras oficiales, ascienden a medio millón de personas actualmente en el país. Pero sin embargo, cuando un inmigrante accede al país de forma regular o en calidad de refugiado, las prestaciones sociales que recibe son de las más interesantes y completas.
Sin documentos, estas personas cometen un delito castigado con multas e incluso cárcel, pero, mayoritariamente, son expulsados cuando son descubiertos. No pueden ni alquilar una casa, ni acceder a un puesto de trabajo o seguros médicos. Se persigue a las escuelas u hospitales que prestan servicio a indocumentados, hasta el punto de que el director de un colegio puede ser penalizado si admite a un niño sin documentos. En el caso de la contratación en el sector servicios, la supervisión no es tan estrecha.
Francia es más permisiva, laxa y generosa que Alemania en derechos básicos como la sanidad y la educación para inmigrantes irregulares. Si son detenidos, tienen un plazo de hasta un mes para abandonar el país. De no hacerlo, y, por lo tanto, reincidir en su situación irregular, ya pueden ser expulsados. Una prestación conocida como Ayuda Médica del Estado asegura al inmigrante indocumentado la atención sanitaria durante un año con todos los gastos cubiertos. En cuanto a la educación, Francia no tiene ningún tipo de restricción para los niños.
El Gobierno del PP asestó en el año 2012 un golpe fatal a los derechos básicos de los inmigrantes en situación irregular al retirar la tarjeta sanitaria que garantizaba la atención primaria a un total de medio millón de personas. Al constatar que las personas apartadas de la atención primaria buscaba la atención sanitaria que necesitaban en urgencias, el pasado mes del marzo, el Gobierno rectificó. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, argumentó la rectificación: «Parece más sensato y más razonable que la atención primaria se haga en los ambulatorios para que, entre otras cosas, no se colapsen las urgencias». En lo que a educación se refiere, España ofrece el derecho a ir a la escuela a cualquier menor extranjero que no esté documentado. .
Pese a ser una de las principales puertas europeas de entrada de inmigrantes, muchos no se quedan dentro de las fronteras italianas. Las cifra de ‘simpapeles’ en Italia asciende a 300.000, menos, por ejemplo, que en Alemania. Sin ningún tipo de control a los empresarios, los inmigrantes están abocados a trabajos muy precarios, incluso abusivos, y, en muchas ocasiones, acaban traspasando la frontera de la legalidad para entrar de lleno en la prostitución y el tráfico de droga. Tal y como ocurre en Francia, los niños, aunque estén en situación totalmente irregular, tienen el derecho a ir a la escuela y recibir asistencia médica sin ningún tipo de restricción, igual que las mujeres embarazadas. Los adultos son atendidos siempre que sea en urgencias.
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