El show de Trump

La Vanguardia, Francesc Peirón , 06-08-2015

Los mandos de la cadena Fox se frotan las manos. A su pesar. >
Después de la irrupción de Donald Trump en la campaña de las presidenciales del 2016, y de hacerlo como elefante en cacharrería, Rupert Murdoch, el gran amo del imperio mediático, dio órdenes de hacer todo lo posible de cara a frenar al magnate inmobiliario.>
No lo quería ver ni en las fotografías durante el primer debate de los aspirantes conservadores, que el comité nacional del Partido Republicano les ha concedido en gratificación por su apoyo. En vano. Trump lidera los cinco principales sondeos del país –incluido el del canal Fox– y, por las propias normas del debate ha de formar parte de los diez elegidos. Esta noche se medirá frente a las cámaras, en prime time y durante dos horas, en el escenario de un auditorio de Cleveland.>
El segundo postulante a la candidatura, Jeb Bush, el tercero de la dinastía, se encuentra a casi una docena de puntos –23,4% por 12%–, mientras que el tercero, Scott Walker, gobernador por Wisconsin, se queda con un 10%.>
En la lista de esta primera confrontación dialéctica también figuran el exgobernador Mike Huckabeee, el doctor Ben Carson (el único afroamericano), los senadores Marco Rubio, Ted Cruz y Rand Paul, y los gobernadores John Casich (Ohio) y Chris Christie (Nueva Jersey).>
Fuera se han quedado los otros siete, aunque les ha montado otro debate en horario infantil (cinco de la tarde). Entre estos, la única mujer, Carly Fiorina, o el exgobernador por Texas Rick Perry, y dos cargos en activo, el senador Lindsay Graham y Bobby Jindal, gobernador de Luisiana, los dos del furgón de cola.>
En la Fox se frotan las manos porque se calcula que la audiencia no bajará de los seis millones, según las previsiones. Y podría alcanzar los diez, algo impensable en condiciones normales y más faltando quince meses para la cita electoral. Pero en la partida se halla Trump, imprevisible en sus arrebatos verbales.>
“Yo nunca he debatido antes, eso lo hacen esos otros. Ellos no hacen nada salvo debatir”, replicó Trump desde el liderazgo. “Mis negocios van fenómeno y a la gente le gusta. Pondré toda mi inteligencia para que Estados Unidos tenga éxito. La gente está harta y cansada de los políticos incompetentes”, subrayó.>
Eso es lo que le preocupa a Murdoch. No tanto el disparate sobre los inmigrantes mexicanos, a los que Trump calificó con brocha gorda de “violadores y asesinos”. Aunque sí le molestó un poco más que tratara al senador McCain de héroe de pacotilla.>
Lo que en realidad atormenta a Murdoch es el seísmo que el egocéntrico Trump provoca en las filas conservadoras, en beneficio de los demócratas. Su discurso ha llevado a otros contendientes a esa situación del “y yo más”.>
Ha quedado claro que Trump sólo hay uno. Jindal intentó ganar tracción y dijo que metería en la cárcel a los alcaldes de las ciudades que cobijan a inmigrantes sin papeles. No le ha servido de nada. Es el último de la fila.>
Como consuelo, sus asesores predicen que el debate será un circo. De momento, el considerado payaso principal sigue marcando el ritmo del espectáculo.

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