Editorial de diario de noticias

La ‘presión migratoria’ se amplía

Los últimos intentos de entrada masiva de inmigrantes a través del Eurotúnel obligan a Francia y a Gran Bretaña, hasta ahora menos presionados por los ‘movimientos migratorios’, a entender que la solución es global

Diario de Noticias, , 03-08-2015

El fenómeno migratorio, cada vez más acuciante y en el que decenas de miles de personas procedentes de países subdesarrollados o que sufren graves conflictos y guerras tratan de buscar refugio y un futuro en Europa, ha vuelto a saltar en los últimos días a los medios de comunicación, como ocurre de manera casi cíclica, ante el drama humanitario que tiene lugar casi delante de nuestros ojos sin que ni la Unión Europea ni los estados miembros ni otras organizaciones internacionales – léase la ONU – sean capaces de aportar soluciones. Ayer mismo, 780 inmigrantes fueron rescatados en el Mediterráneo por parte de la Guardia Costera italiana, operación que se suma a las que lograron salvar del naufragio a otras 1.230 personas el pasado viernes, sin que todo ello pudiera evitar varias muertes entre quienes trataban de llegar a tierra en frágiles embarcaciones. Mientras, en las costas de Ceuta, cuatro subsaharianos murieron también ayer mientras intentaban llegar a nado desde las costas marroquíes. Desgraciadamente, nada nuevo, por trágico que sea. Baste recordar que en abril más de 1.200 personas murieron en lo que se denominó la mayor tragedia del Mediterráneo. Es evidente que, aunque entonces se anunciaron medidas, estudios, controles, dotaciones y presupuestos, la cínicamente denominada “presión migratoria” va en aumento sin que nadie sepa cómo reaccionar. Solo el hecho de que parte de esa “presión” se trasladara a Gran Bretaña y Francia a través de la crisis que ha tenido lugar en el Eurotúnel y en la llamada La Jungla – el campamento de Calais donde cerca de 5.000 personas aguardan su oportunidad para colarse de cualquier manera en el sueño europeo – ha logrado provocar que Londres y París – siempre ajenos a lo que sucedía más al sur – se hayan visto abocados a implicarse. No parece, sin embargo, que vayan a hacerlo de manera eficaz. Su “frente común” anunciado ayer es decepcionante, ambiguo e inconcreto. Sorprende que a estas alturas ambos países hablen de que esta “crisis migratoria global” no les afecta solo a ellos y que responder a ella “constituye una prioridad europea y una prioridad internacional”. En realidad, constituye la misma prioridad que hace meses, que hace años, que hace décadas, sin que hayan movido un dedo. Es de esperar que, aunque sea por necesidad propia, empujen a Europa a abordar el asunto en toda su dimensión y se eviten más tragedias humanitarias.

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