LOS HECHOS OCURRIERON EL 19 DE JULIO DE 2010

Condenado a un año de cárcel por amenazar a su cuñada para acordar un encuentro con su expareja en Bilbao

Por esgrimir un cuchillo y obligar a su cuñada a hacer una llamada telefónica para acordar un encuentro con la expareja

Deia, , 21-07-2015

La Audiencia Provincial de Vizcaya ha condenado a un hombre de 41 años a una pena de un año de prisión por un delito de amenazas graves condicionales, por esgrimir un cuchillo y obligar a su cuñada a hacer una llamada telefónica para acordar un encuentro con la expareja del acusado, con quien éste quería restablecer la relación.

BILBAO. Según recoge el fallo, los hechos ocurrieron el 19 de julio de 2010 cuando el acusado, de nacionalidad rumana, se presentó en un bar de Gernika, donde trabajaba su cuñada y, esgrimiendo un cuchillo, la obligó a hacer una llamada telefónica a su expareja. Una vez ésta contestó, el acusado cogió el teléfono y le dijo que volviera con él.

Posteriormente y para que éste pudiera encontrarse con su expareja, la cuñada y el hijo del acusado viajaron primero a San Sebastián, donde habían quedado, en un principio, aunque ésta no apareció, al no darle tiempo porque se encontraba en Castro Urdiales. Posteriormente, se dirigieron a Amorebieta, sin que conste si todo esto lo hicieran forzados por el ahora condenado.

El acusado fue detenido sobre las cuatro de la tarde en Amorebieta, después de que su expareja denunciara ante la Ertzaintza que éste le había dicho que, si no volvía con él, iba a hacer daño a su hermana y a su hijo.
El juicio estaba señalada para el 5 de junio de 2013, pero se suspendió al estar el acusado en Rumanía. Tras dictarse la oportuna orden de detención y entrega europea, fue detenido el pasado 13 de abril por la autoridades alemanas y entregado a España, donde ingresó en la prisión de Soto del Real (Madrid), donde permaneció hasta la vista oral, que se celebró el pasado 22 de junio.

El acusado ha sido absuelto de los delitos de detención ilegal, coacciones y falsedad de documento oficial de los que fue acusado, ya que el tribunal no considera que la cuñada fuera encerrada en el bar en el que trabajaba en el momento en que fue amenazada, y tampoco que ésta y el hijo del acusado fueran obligados, bajo amenazas, a acompañar a éste al encuentro de su expareja. No obstante, ha sido condenado a un año de cárcel por amenazas.

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