DERECHOS HUMANOS

Líbano cambia la ley y permite que las empleadas domésticas puedan casarse

Líbano da un paso más para la abolición completa del Kafala, la tutela de los empleadores que lleva al abuso, exclavitud y tutela de las trabajadoras inmigrantes

El Periodico, , 09-07-2015

Las empleadas domésticas extranjeras en el Líbano podrán mantener relaciones y casarse, después de que el Ministerio de Justicia revocara una norma que lo prohibía, confirmó este miércoles un abogado de una de las organizaciones que exigía la abolición de esa medida.

El letrado Nizar Saghiyeh, director ejecutivo de la asociación Agenda Legal, aseguró que “se trata de una buena iniciativa ya que era algo que nadie podía defender y convertía al empleador en agente de la Seguridad Nacional”. La nueva circular firmada por el ministro de Justicia libanés, Ashraf Rifi, y publicada este miércoles por los medios locales señala que la anterior medida “se oponía a los derechos humanos recogidos en las convenciones internacionales”. La prohibición, anulada hace unos días, fue instaurada en octubre de 2014 por el Ministerio de Justicia tras una demanda de la Seguridad Nacional.

Esta impuso a los notarios agregar una cláusula en los contratos firmados entre los empleadores y las asistentas que les prohibía a las segundas tener “cualquier clase de relaciones” con cualquier residente en el Líbano. Si la empleada incumplía con esa norma, su patrón tenía que informar a la Seguridad Nacional y estaba obligado a devolverla a su país, lo que llevó a siete organizaciones a pedir su supresión.

Para el abogado Saghiyeh, era importante “anular cuando antes la circular para que no se convirtiera en algo corriente”. “Es un primer paso pero no será completo hasta la abolición de la kafala (tutela o patrocinio) que sigue vigente en los contratos”, agregó Saghiyeh.

LÍNEA TELEFÓNICA DE SALVACIÓN

El mes pasado, las autoridades libanesas dieron otro paso en favor de las trabajadoras domésticas extranjeras, algunas de las cuales sufren graves problemas de explotación, con la apertura de una línea telefónica para que puedan denunciar su situación.

En dicha línea, a la que se accede marcando el número 1740 desde cualquier teléfono, trabajadoras sociales registran las quejas 24 horas al día y dan asesoramiento sobre la atención sanitaria y legal, así como sobre los organismos públicos de los que pueden beneficiarse.

La Organización Internacional del Trabajo estima que hay unas 250.000 trabajadoras domésticas inmigrantes en el Líbano. Su dependencia de los empleadores por el sistema de “kafala” desemboca en muchas ocasiones en que sean objeto de abusos, maltratos y agresiones sexuales, que han llevado a algunas a los hospitales o al suicidio.

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