El ave fénix Jean-Marie Le Pen
La Justicia francesa devuelve al fundador del Frente Nacional su título de presidente de honor
El Mundo, , 03-07-2015A sus 87 años, Jean Marie Le Pen no da una batalla por perdida, y más si se lidia en el partido del que es fundador. La Justicia francesa le ha dado la razón anulando la decisión que la cúpula del Frente Nacional tomó a principios de mayo de suspenderle como militante y quitarle el título de presidente de honor. Le decisión, de la que su hija y presidenta del partido, Marine Le Pen, fue abanderada, se tomó en mayoría después de que el patriarca declarara en la revista Rivarol que las cámaras de gas utilizadas por los nazis durante la II Guerra Mundial fueron «un detalle» de la Historia.
El comentario sirvió de excusa para expulsarle del partido, lo que Marine Le Pen buscaba desde hacía ya varios meses, y a alejarle de la política ya que, cediendo a las presiones, renunció a presentarse a las elecciones regionales de diciembre como cabeza de lista por Provence-Alpes-Côte d’Azur y cediendo el paso a su nieta, Marion Maréchal-Le Pen.
Lo cierto es que las declaraciones radicales de Le Pen padre se alejan de la estrategia del partido ultraderechista que busca quitarse la etiqueta de «radicales» y acercar a más votantes desencantados del bipartidismo francés. Jean-Marie Le Pen acudió a la Justicia afirmando que su expulsión debía producirse en las mismas condiciones en las que fue nombrado, es decir, por un congreso general del partido. La decisión del tribunal de Nanterre invalida por tanto la medida que tomó la cúpula y le devuelve su título como presidente de honor. La sentencia le devuelve además el derecho a utilizar el despacho que tenía en la sede del FN así como a utilizar la tarjeta de crédito asignada por el partido.
Otro capítulo más en la telenovela que protagoniza el clan Le Pen, con una relación padre-hija cada vez más tensa. El patriarca declaró después de conocer su expulsión que se avergonzaba de que su hija llevara su apellido y amenazó con la creación de un nuevo partido, con él a la cabeza, claro. Tampoco la presidenta de la formación se baja del carro y asegura, en una entrevista en la emisora France Info, que la decisión de sacar a su padre de la cúpula no es revocable. Ahora, la próxima jugada está en manos de la asamblea general del partido, consistente en el voto de los militantes, que deberá votar hasta el próximo 10 de julio si aprueba o no los nuevos estatutos del partido, que incluyen la eliminación de la figura del presidente de honor.
El ultraderechista, que fundó el partido en 1972, se mostró contento con la victoria a través de las redes sociales haciendo un guiño a sus seguidores que aún dejaba ver el rencor: «El linchamiento del que he sido víctima anulado, ahora, volvamos rápidamente a la unión. ¡A trabajar!», escribía ayer en Twitter. El FN ha recurrido la decisión del tribunal pero Marine Le Pen ha tratado de quitarle importancia alegando que se trata de una «victoria pírrica», que «no cambia los procesos a los que nos hemos comprometido». Posiblemente, ni la determinación de su hija por desvincularle del partido –tarea complicada teniendo en cuenta que el clan familiar es la esencia de la formación– ni la decisión que tomen los militantes en los próximos días, evitará que volvamos a ver a Jean-Marie Le Pen batiéndose en duelo contra cualquiera que ose alejarlo de su criatura, que cada vez gana más terreno en las instituciones francesas.
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