Budapest asegura que Bruselas no actúa en el tema de la inmigración

La Vanguardia, , 19-06-2015

Budapest, 18 jun (EFE).- El Gobierno conservador nacionalista de Hungría defendió hoy su decisión de construir una valla a lo largo de su frontera con Serbia y acusó a la Comisión Europea de “no actuar” en la crisis de la inmigración ilegal a Europa.

“La Comisión Europea solo habla pero no actúa”, dijo el ministro de Gobernación, János Lázár, en una rueda de prensa en Budapest.

Agregó que su Ejecutivo está dispuesto a negociar con la Comisión sobre este tema pero alertó de que “no puede esperar más”.

El ministerio del Interior húngaro deberá elaborar hasta la semana próxima un plan para la construcción de una valla alambrada de cuatro metros de altura y 175 kilómetros de longitud.

El objetivo del Gobierno es frenar la inmigración ilegal que llega al país centroeuropeo desde la vecina Serbia.

En lo que va de año unas 53.000 personas, muchas de ellas de Siria e Irak, han llegado a Hungría, donde han pedido asilo político tras cruzar Grecia y Serbia.

Según Lázár, aquellos que huyen de zona de guerra y por razones políticas de países con mala situación de seguridad “serán tratados como refugiados” y recibirán el trato adecuado, aunque advirtió de que para ello Hungría necesita más fondos de la Comisión Europea.

Budapest considera a Serbia y Grecia como países seguros y pretende devolver a todos los refugiados a estos dos estados, recordó el ministro húngaro.

Para analizar la situación, el próximo 1 de julio se reunirán en Budapest el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y su homólogo serbio, Aleksandar Vucic, quien expresó su “consternación y sorpresa” por el anuncio de la valla.

Para todo el año 2015, las autoridades húngaras esperan la llegada de unos 130.000 refugiados.

Mientras tanto, Orbán ha ordenado al ministerio de Economía a garantizar de aquí al 1 de agosto los fondos necesarios para la construcción de la valla, que califica de “temporal”.

La alambrada no afectaría los cruces de frontera oficiales entre ambos países, asegura el Gobierno de Hungría.

La oposición de izquierdas se ha mostrado indignada por la valla, que la calificó como “inútil e inhumana” y como un nuevo “Muro de Berlín” y “Telón de Acero”.

Solo el partido derechista Jobbik se mostró satisfecho con el anuncio, aunque precisó que esta medida solo podrá reducir pero no evitar la entrada de inmigrantes al país.

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