Silvanus Aigbike soldador nigeriano en paro

“El tiempo pasa, el empleo no llega y acabas entrando en una depresión”

Hasta ahora vivía en un cajero del centro de Donostia. Ahora se ha trasladado a una habitación que paga con el dinero que recauda en la calle. Este nigeriano, soldador de profesión, reconoce que “la vida es muy dura cuando te quedas sin trabajo”

Diario de noticias de Gipuzkoa, , 04-06-2015

donostia – Decía ayer el secretario general de Cáritas que “lo peor que nos puede pasar como sociedad es que caminemos delante de un pobre con total indiferencia”. En la Avenida de la Libertad hay, a media mañana, dos personas en postura claudicante. El nigeriano Silvanus Aigbike, de 44 años, cuenta su historia.

¿Los pobres son cada vez más pobres?

-Para las personas que ya hemos dejado de ser jóvenes, la vida es muy dura cuando te quedas sin trabajo. Siempre he pensado que en todas partes vive Dios, pero luego llegas a los sitios y te cuesta creerlo.

¿Cuál fue su último trabajo?

-El año pasado, de soldador, en el Ayuntamiento de Pamplona. Tuve muchos contratos, y llegué a trabajar de lo mío durante cuatro años seguidos. Como soldador, tengo una vida laboral de ocho años. Luego murió mi madre, y se acabó el trabajo. Poco a poco vas viendo que el tiempo pasa, que el empleo no llega, y acabas entrando en una depresión.

¿Cuánto tiempo lleva en Donostia?

-Llegué en patera desde Nigeria en 1999. He estado en muchos lugares. Aquí llevo casi cinco meses. (El hombre se gira en ese momento y mira hacia atrás). En este cajero he dormido los últimos cuatro meses.

¿Le han puesto problemas?

-No. A la Policía no le molesta que duermas en el cajero. Lo que no le gusta es que pida en la calle, y por eso de vez en cuando me rompen el cartón. Yo les digo que pido porque no tengo otra solución.

¿Sigue pasando la noche aquí?

-No, hace un mes conseguí una habitación, que la pago con el dinero que saco en la calle.

¿Cuánto puede ganar en un día?

-Depende, no es un dinero fijo. Puedes conseguir unos diez euros, pero es muy variable.

¿Y su familia?

-Tengo seis hijos en mi tierra, a los que mando algo cuando puedo. Ellos siempre me llaman: Daddy, daddy, dame algo. Yo les digo que ahora es imposible porque no hay trabajo. ¿Qué voy a hacer? No voy a robar…

¿Lo ha hecho alguna vez?

-Sí, en Italia, pero ya pagué por ello y no quiero volver a probarlo.

¿Y a partir de ahora qué?

-Acabo de empadronarme y, si Dios me da una oportunidad, podré contar con alguna ayuda. No lo sé. Al menos me gustaría contar con el dinero suficiente para volver a Nigeria. Una de mis hijas tiene 22 años y está en la universidad. Además, tengo otros dos gemelos de 16 que no me conocen porque yo cogí la patera cuando mi mujer estaba embarazada de un mes.

¿Espera encontrar trabajo?

-Asumo que es muy difícil. Estoy tramitando alguna ayuda con Lanbide. – Texto y foto: J. Napal

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)