YENI RODRÍGUEZ UNA DE LAS ORGANIZADORAS DE ZARAUZTIK MUNDURA
"Zarautz es una gran familia; es una ciudad pequeña y se conoce todo el mundo”
Yeni Rodríguez (Paraguay, 1985) es una de las impulsoras de la fiesta Zarauztik Mundura que se celebrará el 6 de junio. Un evento que busca la integración entre culturas
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 01-06-2015ZARAUTZ – Tras la exitosa cena popular del viernes en el gazteleku, donde participaron 250 personas de diversos países y sirvió para calentar motores, el próximo sábado llegará la octava edición de la fiesta de las culturas Zarauztik Mundura a Lege Zaharren enparantza. Será fiel reflejo de los 55 países que conviven en el municipio costero. Un evento que se ha convertido en toda una tradición. Yeni Rodríguez es una de las impulsoras de esta iniciativa que se celebra en la localidad a la que llegó hace ocho años desde Paraguay, la cual ya siente como su segundo hogar.
Zarauztik Mundura llegará el próximo sábado. ¿Cuál es su fin?
-Buscamos la integración bidireccional. Que los inmigrantes conozcamos vuestra realidad y vosotros la nuestra y seamos uno. ¡Yo ya tengo mi traje de kaxera para Euskal Jaia y ya sé cómo servir la sidra! (risas). Nosotros también tenemos ganas de enseñar nuestras tradiciones y nuestra gastronomía. Buscamos confraternizarnos. Llevo un par de años colaborando con la fiesta e impulsándola y me parece que hacía falta algo así.
¿Qué ofrecerá?
-La oportunidad de degustar platos típicos de Argentina, Chile, Paraguay, Bolivia, Perú, Venezuela, Colombia, República Dominicana, Nicaragua, Sáhara, Senegal, Rumania, Guatemala y Pakistán y no faltarán los bertsolaris y bailes y música de diferentes lugares. Previamente, el 3 de junio (miércoles) vendrán miembros de la iniciativa popular Gora Gasteiz a Zarautz para ofrecer una charla-coloquio. Un día más tarde se proyectará el filme Las Acacias en Modelo aretoa.
¿Cuánto tiempo lleva viviendo en Zarautz?
-Ocho años. Llegué en 2007, con 22 años. Zarautz es como mi segundo hogar. Uno llega con el pensamiento de que viene por un tiempo y luego se marcha pero una cosa lleva a la otra… Empiezas a buscar tus comodidades aquí y sin darte cuenta ya eres uno más. Zarautz es una gran familia porque es una ciudad pequeña y todo el mundo se conoce. Para mí eso tiene mucho encanto. La gente es muy acogedora. Aquí un inmigrante no se siente un inmigrante. Al principio la gente me parecía fría. Los vascos no son de besos y abrazos a la primera como los paraguayos, que son muy melosos (risas). Pero cuando entiendes ya te haces a ello. El cambio de clima también fue duro al principio, porque aquí sale menos el sol y hay demasiados días grises. También me sorprendía la forma imperativa con la que habláis como el “¡Vete ya!” que allí es casi un “¡Fuera de aquí!” (risas). Aquí igual significa un “Ya te puedes ir, es tu hora”. Desde que llegué trabajo en el restaurante Kandela de Zarautz y estoy muy contenta.
El alcalde de su ciudad, Ayolas (Paraguay), la nombró Hija Predilecta cuando ya estaba en Zarautz. Cuente por qué…
-Llevaba dos años viviendo en Zarautz cuando conocí a Mikel Mendizabal. Por aquel entonces yo no tenía papeles. Le comenté que tenía un sueño: ayudar a la gente con necesidad de mi país. Me dijo que trabajaba con la ONG Jóvenes y Desarrollo de Iruñea y me pidió que le escribiera un proyecto. ¡Era de locos! “Yeni, ¿quién te va a hacer caso si no tienes papeles? No eres nada, no eres nadie…”, me decía a mí misma. Pero lo hice.
Y, ¿en qué consistía?
-Queríamos enviar dos contenedores repletos de material escolar y sanitario. Pedí ordenadores porque no teníamos una sala de informática en mi escuela que cuenta con 1.500 alumnos. Un año y medio después se aceptó el proyecto y fui a Iruñea a conocer al responsable de la ONG, Esteban Puig. Me dijo que eligiera lo que quería mandar. Estaba emocionada porque veía tantas cosas para sanidad, los bomberos… ¡Lo hice con una ilusión!
¿Cuánta gente se benefició?
-3.000 familias. Eso fue lo que más me tocó el alma (le cuesta contener la emoción). Nos teníamos que hacer cargo del recibimiento y me ayudaron los bomberos de mi ciudad. Vinieron y hablaron con el presidente de la ONG. Se llevaron tres camiones forestales y un contenedor de quince toneladas y otro de 18. ¡Medicamentos por el importe de 60.000 euros! Pusieron un aula con medicamentos en la propia escuela porque en Paraguay se paga la sanidad, la educación… todo. Cumplí mi sueño.
¿Cómo se sintió?
-Fue una alegría. Siempre he tenido esas ganas tremendas de ayudar. Cuando tenía 19 años organicé un Día del Niño. Desde pequeña vendía pan y estaba acostumbrada a tratar con la gente. Escribí al gobernador, a los bomberos para que diesen agua, a las peluqueras para que trabajaran gratis ese día, a doctores para examinar a los niños… Pueden decir que soy una soñadora o una loca. Pero si tienes un sueño tienes que lucha por él. Tarde o temprano llega.
Su txoko guipuzcoano favorito: El espigón de Deba, porque te haces uno con el mar.
Una fiesta o evento: Euskal Jaia de Zarautz porque es la combinación perfecta entre tradición y ambiente festivo.
Un paisaje idílico: El ocaso en la playa de Zarautz con el ‘Ratón’ de Getaria de telón de fondo.
Un monte: Me encanta el monte Igeldo por las vistas. Es un marco incomparable.
Una playa: La de Zarautz porque tiene una mezcla entre calma y brava. Me apasiona.
Gipuzkoando
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