Maroto brilla y Álava se asoma a lo ingobernable
El alcalde de Vitoria gana 3.000 votos y tira del PP de De Andrés, de nuevo el más votado
El Mundo, , 25-05-2015Si algo han dejado claro estas elecciones
es que el PP, una marca claramente
a la baja en el País Vasco, tiene
en Javier Maroto un candidato
con carisma. Un seguro de cara a un
futuro gris oscuro. Su campaña, iniciada
el pasado verano con un mensaje
de mano dura en torno a las
ayudas sociales y que continuó con
una recogida de firmas, ha surtido
efecto y el actual alcalde de Vitoria
repite victoria en las urnas. Es más,
mejora su porcentaje de votos
(29,78% frente al 29,19%) y ve descolgarse
a PNV y PSE-EE, que sucumben
ante EH Bildu, segunda
fuerza pero sin mejorar su representación
y que tendrá difícil articular
una pinza para derrocar al candidato
más apoyado por la ciudadanía.
La importancia del efecto Maroto
fue tal que los grandes resultados
de Vitoria permitieron que
también Javier de Andrés ganara
las elecciones forales en Álava. Pero
ese titular encierra dos matices.
Uno, De Andrés logró en toda la
provincia 34.833 votos y Maroto,
sólo en Vitoria, 34.975. Y, dos, el
sistema de reparto de escaños entre
la capital, Ayala y la zona rural
(tierras esparsas) hizo que fuera el
PNV, que tiene fuera de la capital
sus caladeros, quien lograra más
escaños en las Juntas Generales
(13 por 12 del PP de De Andrés,
que en 2011 gobernó con 16).
Los populares celebraron la victoria
en un hotel de Vitoria. De Andrés
subrayó que el PP lleva «veinte
años» siendo la primera fuerza
en voto popular en Álava. Él mismo
ha ganado en las tres últimas
citas electorales, aunque es probable
que no gobierne en la legislatura
2015-2019 como le ocurrió en la
2007-2011. En todo caso, fue muy
claro cuando cedió la palabra a
Maroto para que recibiera los
aplausos de la militancia. «Él es el
ganador», enfatizó.
El «o EH Bildu o yo» de Maroto
le ha funcionado a la perfección. El
PP era conocedor de que, tras la
polémica de las ayudas sociales,
podría fraguarse una pinza que él
llamó «de perdedores» para lograr
una mayoría alternativa. El PNV,
con Gorka Urtaran, se ofreció como
líder capaz de aglutinar a la
oposición. Maroto, en cambio, forzó
un cuerpo a cuerpo con la izquierda
abertzale, a cuya candidata
Miren Larrion no ve capaz de
pactar con, por ejemplo, el PSE-EE.
EH Bildu en Vitoria, en todo caso,
ha logrado un gran resultado,
con 3.647 votos más en la capital.
Como el PP, se ha beneficiado de
los tres puntos más de participación.
En todo caso, no mejora sus
seis concejales. El PNV de Urtaran
naufragó (de 6 ediles baja a 5)
y el PSE-EE sigue en picado (de 6
a 4). Se benefician de este desgaste
Podemos (2 ediles) e IU-Equo
(1). El alcalde Maroto dedicó su
éxito a su asesor Rafael Laza y a
su pareja, «Josema».
Eso en Vitoria. En Álava el escenario
se asemeja más a Bélgica que
a otra cosa. En unas Juntas Generales
con 51 escaños, lograr los 26 que
marcan la mayoría absoluta es una
quimera. El PNV, que obtuvo más
escaños, se queda en 13 y si Ramiro
González aspira a gobernar tendrán
que completar un difícil sudoku. El
favorito no obtuvo la victoria que esperaba
e incluso se dejó 1.800 votos
respecto a 2011. Pese a ello, se declaró
«muy contento» anoche.
La izquierda abertzale en Álava
mantiene su fuerza en votos y procuradores
y el PP, pese a la victoria
en las urnas, se deja cuatro escaños
que le harán prácticamente imposible
seguir con De Andrés al frente
de la Diputación. La gran novedad
es que Podemos, aquí sí, irrumpe
con fuerza. Si en Vitoria no concurría
con su nombre, el uso de la
marca del partido ha hecho que en
la provincia supere claramente al
PSE-EE (5.000 votos).
Los socialistas de Cristina González
se hunden en el Parlamento foral,
con nueve representantes menos
que hace ocho años. Dos fuerzas
más completan el complejo arco
parlamentario alavés, Irabazi (IUEquo)
y Ciudadanos (C’s), con un
escaño. Los de Albert Rivera se estrenan
también en Laguardia. Lograron
4.925 en Álava.
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