El exceso de camareros obliga a emigrar a casi 3.500 alicantinos

Siguen entrando de provincias vecinas como Murcia, Albacete y Valencia y desequilibran el mercado laboral, que mejora en el caso de construcción e industria

Las Provincias, BERNAT SIRVENT, 19-05-2015

La burbuja que vive el sector hostelero de Alicante y de muchos municipios de la Costa Blanca también está provocando una añadida en el mercado laboral del sector servicios, vinculado fundamentalmente a esa actividad. El último informe del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE o antiguo Inem) deja bien a las claras que la provincia sigue expulsando mano de obra en un proceso de emigración interprovincial e interregional debido al exceso de camareros y pinches de cocina, dos de las profesiones que más empleo generan, aunque no sea estable. Este excedente no lo compensa ni la buena evolución en la demanda de obreros de la construcción y de la industria, que incluso son ya más importados que exportados por los empresarios alicantinos, especialmente los trabajadores más cualificados.

trabajadores no cualificados se han visto obligados aemigrar a otras provincias por la llegada de 11.372 y la salida de 13.010 alicantinos en los últimos tres meses del pasado año. Es el grupo ocupacional más afectado por el flujo migratorio laboral negativo, seguido precisamente por el de trabajadores de los servicios de restauración, personal, protección y vendedores de comercio, con 778 alicantinos en el éxodo. Este fenómeno también afecta a 879 técnicos y profesionales científicos e intelectuales y a los técnicos y profesionales de apoyo.
A la cabeza en España

El excedente de trabajadores de restauración como pinches o camareros no es exclusiva de Alicante. Pero sí casi única, porque lidera la emigración de trabajadores en este servicio junto a Cádiz, Pontevedra, Tarragona y Toledo. Esta última es la de mayor excedente.
Valencia y Castellón

A diferencia de las vecinas Valencia y Castellón, donde llegan con contrato debajo del brazo para la hostelería más de los que salen a otras provincias, Alicante ofrece saldo negativo de 4.086 personas. En Valencia el saldo es positivo en 3.051 y en Castellón de 2.640.

El estudio sobre movilidad provincial de los distintos sectores económicos correspondiente al último trimestre de 2014 es el último que tiene disponible el SEPE, pero no deja de ser revelador, porque esta coyuntura podría incluso haberse acentuado con el arranque del año y la llegada de las minivacaciones y puentes del día del Padre, Semana Santa, 1 de Mayo o San Isidro.

Entre octubre y diciembre de 2014 llegaron a la provincia con un contrato debajo del brazo en el sector servicios (se incluye la hostelería, la hotelería y el comercio, aunque tiene más peso la primera actividad) un total de 8.630 personas, mientras que salieron 12.099, lo que ofrece un saldo negativo de 3.469 alicantinos. La cifra casi cubre por sí misma la de 4.085 personas que fueron exportadas de la provincia en esos tres meses a buscarse la vida en otras provincias (vecinas o no) de cualquier sector económico. En total, en la provincia entraron en ese trimestre 20.639 forasteros con contrato laboral, frente a los 24.725 que se vieron obligados a una migración laboral.

Ello significa que el exceso de camareros (siguen entrando pese a la enorme implantación de la profesión en la Costa Blanca desde Murcia, Albacete y Valencia) está generando graves disfunciones en el mercado laboral alicantino.

Más aún si se tiene en cuenta que otros dos sectores básicos para la provincia, como son la construcción (que ha repuntado gracias a la rehabilitación de fachadas y edificios y a la construcción nueva de segundas residencias en el litoral sur de la Costa Blanca) están generando ya contratos netos. Esto es, que importan ya más mano de obra de la que exportan. Concretamente, la industria tiene un saldo positivo de 142 trabajadores después de que entren en la provincia 901 operarios y salgan solo 759. En el caso de la construcción, es aún más evidente, con un flujo migratorio positivo de 452 trabajadores tras importar los empresarios a 1.742 y exportar a 1.290.

El otro sector excedentario en mano de obra es la agricultura. En los tres meses analizados, han llegado con contrato a la provincia 9.366 personas y han salido 10.577, lo que provoca una emigración obligada de 1.211 alicantinos.

La situación de excedente de camareros y pinches de cocina, que son los oficios más utilizados en el sector, no es patrimonio exclusivo de Alicante. Pero son pocas las provincias que lo viven en toda España. Junto a la Costa Blanca, Cádiz, Pontevedra, Tarragona y Toledo.

La disfunción no se produce en las vecinas Valencia y Castellón, donde el saldo es positivo. En el primer caso de 3.051 trabajadores y en el segundo, de 2.640, donde entran más operarios hosteleros de los que salen al necesitarse realmente en el mercado laboral. Lo más curioso de esta situación es que las dos últimas presidentas de la principal patronal hostelera Apeha, María José San Román y María del Mar Valera, han alertado en los últimos cinco años o seis años de falta de mano fe obra cualificada para los puestos de camareros, cocineros o jefes de sala.

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