Cuotas de solidaridad

El Periodico, SÍLVIA CÓPPULO, 15-05-2015

Alain llegó a Es­paña a na­do. Na­ció en el Con­go y tra­ba­ja­ba co­mo ma­es­tro. No era una per­so­na po­bre: huía de la de­ses­pe­ran­za. «El coltán –­que sir­ve pa­ra fa­bri­car telé­fo­nos mó­vi­les–, el petró­le­o, el oro y los dia­man­tes no nos die­ron ri­que­za; nos tra­je­ron una dic­ta­du­ra. Más de seis mi­llo­nes de per­so­nas habían muer­to des­de 1998. Tenía que ir­me. La es­pe­ran­za es Eu­ro­pa». Con voz re­po­sa­da me lo cuen­ta en la ra­dio co­mo si del pro­ta­go­nis­ta de una pelí­cu­la se tra­ta­ra.

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