Maroto felicita a la Policía vasca
Cree que la operación policial constata la existencia de fraude y afea a la oposición su pacto a favor de Bildu
El Mundo, , 15-05-2015JOSEAN IZARRA VITORIA
El alcalde de Vitoria y candidato a la
reelección Javier Maroto felicitó a la
Ertzaintza por la investigación y detención
de los presuntos integrantes
de una trama de fraude en el cobro
de las ayudas sociales que operaba
en la capital alavesa y que se habrían
apropiado de 375.000 euros.
Maroto constató que los hechos conocidos
constituyen el «enésimo»
episodio en los cobros ilegales que
ha denunciado en los últimos meses.
Pero el alcalde evitó cargar las
tintas sobre esta cuestión que ha
constituido uno de sus mensajes políticos
de más calado para reclamar
el apoyo de votantes «moderados»
del PNV y del PSE-EE contrarios a
un hipotético «pacto de perdedores»
que situaría a la candidata de Bildu
Marian Larrion como posible alcaldesa
de Vitoria.
Volcado en una infernal agenda
electoral, Maroto condensó ayer en
apenas 9 minutos el acto central del
PP de Álava que ya prepara intensamente
el mitin y posterior almuerzo
que presidirá Mariano Rajoy y en el
que intervendrán los candidatos
alaveses, el ministro de Sanidad Alfonso
Alonso, la presidenta vasca
Arantza Quiroga y que cerrará el
presidente del Gobierno español.
Una breve intervención que complementó
a la de Javier de Andrés y
que Maroto inició constantando que
para los ciudadanos el fraude en las
ayudas sociales es «un problema real
». «La gente en la calle me dice
que entienden nuestro mensaje ‘Solidaridad
sí, abusos no’ ante el que
no hay propuesta alternativa», destacó
Maroto que introdujo esta polémica
en una comparativa entre las
propuestas que lidera el PP con el
posicionamiento del resto de los
partidos de la oposición en Vitoria.
El alcalde criticó que el resto de
fuerzas se opongan a la puesta en
marcha de un complemento de 50
euros para los jubilados con pensiones
más bajas que aprobó en las últimas
semanas de la legislatura y
que no aclaren si comparten la bajada
de impuestos que constituye
otra de las promesas que con más
fuerza utilizan los candidatos del PP
al Ayuntamiento de Vitoria y a la Diputación
alavesa. En su análisis
también hubo un hueco para criticar
que el PNV haya utilizado como
reclamo electoral la prolongación
del tranvía que el propio Maroto defendió
en febrero y que, según el alcalde,
fue rechazado por el grupo
municipal nacionalista.
Cuestionados los proyectos del
resto de fuerzas, Maroto también lo
hizo con sus rivales porque cuestionó
que no quedara claro si serán
«quienes aparecen en los carteles»
o el secretario general del PSOE Pedro
Sánchez y el presidente del
PNV Andoni Ortuzar que en los últimos
días han apoyado a sus candidatos
en sendos actos celebrados el
pasado miércoles en la capital alavesa.
Los populares alaveses consideran
que el desarrollo de la campaña
no está alterando el liderazgo
político logrado por Maroto durante
esta legislatura y después de haber
tendido la mano a los votantes
de Ciudadanos y de UPyD ayer lo
hicieron con los simpatizantes «moderados
» del PNV y del PSE-EE. El
alcalde, que había participado en un
debate televisivo en ETB-2 con el
resto de sus rivales, alimentó la posibilidad
de que PNV, PSE-EE y Bildu
suscriban un «pacto de perdedores
» después del 24-M en el que la
coalición abertzale como segunda
fuerza tras el PP podría conseguir
que Marian Larrion fuera la alcaldesa
de Vitoria. Una hipótesis muy
compleja pero tremendamente eficaz
para los intereses del PP de Álava.
Maroto ya ha destacado durante
los últimos meses que la fuerza
emergente en el nacionalismo vasco
es Bildu y que el resultado de las
elecciones europeas de 2014 certificaría
este crecimiento por encima
del PNV. La posibilidad de que la
coalición abertzale gobierne en Vitoria
constituye no sólo un acicate
para movilizar al voto tradicional
del PP desencantado con Rajoy que
puede situarse en la abstención sino
también a ciudadanos que cambian
su papeleta electoral si los comicios
son elecciones locales o generales.
A todos ellos quiere atraer Maroto
para obtener una ventaja que aborte
los pactos que intuye en plena
campaña electoral.
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