EE UU alerta que locutorios y tiendas financian la yihad desde España
El Departamento de Estado afirma que las redes 'hawala' musulmanas son una "laguna significativa" en la lucha antiterrorista
El Correo, , 11-05-2015La Agencia Tributaria lo viene advirtiendo desde hace lustros, pero ahora el problema ha dejado de ser exclusivamente fiscal para convertirse en una cuestión central en la lucha antiterrorista, que incluso ha provocado la reprimenda formal de los servicios antiblanqueo de Washington. España no logra controlar las redes ‘hawala’ de los inmigrantes musulmanes (un sistema de préstamo o transferencia informal entre particulares) y esta situación, más allá de causar un daño a las arcas públicas y facilitar el lavado de capitales de procedencia poco calara, está ayudando a que el país se convierta en uno de los principales focos de la financiación de la yihad mundial.
El aviso, de carácter oficial, lo hizo el ‘Bureau for International Narcotics and Law Enforcement Affairs’ del Departamento de Estado norteamericano el pasado marzo. En ese documento referido a España que no era específico sobre la lucha antiyihadista sino que versaba sobre el lavado de dinero las autoridades de Washington aseguraron que la ‘hawala’ ya se ha convertido en una «laguna significativa» en la seguridad nacional.
Mandos de los Servicios de Información, lejos de rechazar las críticas de Washington, reconocen abiertamente la existencia de estas redes, de funcionamiento tan simple y ancestral como difíciles de detectar. Básicamente explican los expertos antiterroristas se basan en que una persona entrega una cantidad en el país de origen a un ‘hawaladar’ (hombre de honor), que regenta un negocio legal. Éste, con una simple llamada o un mail, hace que otro ‘hawaladar’ en el país de destino pague esa misma cantidad a la persona convenida, a cambio de una comisión que nunca supera el 2%, mucho menor que la de una agencia legal. La deuda del primer intermediario con la del segundo se suele saldar con una transacción comercial legal. Todos los documentos se destruyen a las pocas horas pues todo se basa en la «confianza mutua» y la operación no deja el más mínimo rastro.
Cataluña, Logroño y Bilbao
Este sistema ha sido profusamente usado en el mundo musulmán y en la cultura china desde hace siglos para evitar el transporte físico de moneda en los viajes y desde hace décadas se usa entre los inmigrantes musulmanes de España para enviar dinero a sus familias. El problema admiten recurrentes informes de los servicios de Información es que, al menos, desde 2001 en España también se está usando, por su opacidad, para allegar fondos a organizaciones radicales. Un «trasiego de dinero sin control» que se ha intensificado con dirección a Siria e Irak desde que en junio de 2014 se autoproclamara el Estado Islámico.
Pero también de vuelta. Los servicios de Inteligencia ya han detectado remesas enviadas a sus familias por algunos de los 115 muyahidines procedentes de España y que militan en las filas Estado Islámico. Las cifras del dinero ‘hawala’ de ida o de vuelta entre España sobre todo desde Cataluña, Madrid, Valencia, Alicante, Logroño, Bilbao y Almería y las huestes terroristas que dirige Abu Bakr al-Baghdadi son desconocidas. Sí que hay estimaciones sobre cuánto mueven en España las redes informales de los inmigrantes musulmanes. De acuerdo con varios informes, en España existen unos 250 o 300 negocios legales que funcionan como ‘hawaladars’ clandestinos que usan unos 150.000 inmigrantes. Uno solo de estos cambistas puede mover en un buen día de paga más de 100.000 euros y el volumen anual de toda la red ‘hawala’ nacional podría rondar los 300 millones de euros, totalmente opacos al fisco y a las fuerzas de seguridad. La gran mayoría de los ‘hawaladars’ son paquistaníes y, en menor medida, marroquíes.
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