Y llegó la Policía y se acabó la 'lotosex'

Un club clandestino publicitaba vía WhatsApp unos boletos de un euro para ganar una noche de sexo con las chicas. Los agentes registraron el local, en una casa de campo, y detuvieron a cinco mujeres paraguayas por estar en situación irregular

La Verdad, Jorge García Badía, 30-04-2015

Solo se necesitaba un euro. No se apostaba para ganar un premio millonario como en la Quiniela. El gancho era el sexo y tomarse una copa gratis; eso sí, a costa de denigrar a la mujer. La publicidad de este juego, promovido por un club clandestino de Fuente Álamo, comenzó a correr como la pólvora entre los vecinos el mes pasado, a través de las redes sociales y de WhatsApp. «Sábados, sorteo de un polvo (a elegir chica)», decía el ‘flyer’ impulsado por el citado local, en el que se informaba de que el importe de cada papeleta era de un euro y que «presentando esta tarjeta la segunda consumición es gratis».

Un vecino, indignado con el mensaje, decidió informar a la Comisaría de la Policía Nacional de Cartagena sobre la desafortunada propuesta recibida vía WhatsApp. Para aquel entonces eran muchos los clientes que ya le habían gastado un millón de bromas a Jerónimo, del taller de motos Castillejo. «Venían por aquí y me decían: ‘¡Hostias, he visto que estás publicitando el taller!», explicaba ayer este mecánico. «Yo no me había anunciado en ningún sitio. Pensaba que era una broma hasta que un amigo me dijo: ’Chacho, ¿no has visto la dirección que da el puticlub?’». El local, al estar funcionando de forma clandestina en el paraje del Palmero, daba como referencia su taller.

«Tontos no somos, sabíamos que había mucho trasiego de gente en esa zona», apuntaba Francisco, un cliente del taller. El contenido del mensaje de las papeletas del sorteo era conocido a lo largo de toda la carretera del cementerio, que conduce hasta el club. «Nosotros somos más de autosatisfacción», ironizaban en una cafetería de la zona.

Pero la Policía Nacional no se tomó a broma el asunto y puso en marcha la ‘Operación Sorteo’ para indagar sobre la existencia de un supuesto delito de proxenetismo por parte de los gerentes del club clandestino. Fuentes policiales subrayaron ayer que la publicidad era «categóricamente vejatoria e iba contra la intimidad de las mujeres», pero a pesar del contenido «no era un delito por el que pudiésemos proceder contra los encargados». Eso sí, las mismas fuentes reconocieron que el sorteo había provocado «indignación» y un «gran revuelo en el pueblo y en las redes sociales». De hecho, se había difundido de «forma exponencial» por Fuente Álamo y otros municipios. Así lo confirmaba ayer Jerónimo: «Los zagales venían al taller con el mensaje; había mucho cachondeo». Aunque él, dice, sigue sin verle la gracia: «No veo bien el anuncio».

Las casas eran tapaderas

Más allá del debate social que se estaba generando, la Brigada de Extranjería y Fronteras de la Comisaría de Cartagena decidió ponerse tras la pista de este «juego de azar» para ver quiénes eran sus organizadores.

Los agentes comprobaron que, «efectivamente», se estaban vendiendo boletos diarios de un euro para participar, todos los sábados, en el sorteo. El premio era «mantener relaciones sexuales» con la mujer que eligiera el ganador. De forma que el pasado jueves, a las 19 horas, llevaron a cabo un registro sorpresa en las casas de campo sospechosas de albergar comercio sexual.

No sorprendieron a cliente alguno, pero en el interior de una casa llamada El Palme, hallaron una zona habilitada para la consumición de bebidas alcohólicas y detuvieron a cinco mujeres de nacionalidad paraguaya por infringir la Ley de Extranjería. También arrestaron a otras dos personas, de nacionalidades marroquí y ecuatoriana, que contaban con diversos antecedentes policiales.

Con la bata de guatiné

El paraje del Palmero está alejado del casco urbano de Fuente Álamo, tal y como pudo comprobar ayer un equipo de ‘La Verdad’. Alrededor de la casa conocida como El Palme solo hay inmuebles abandonados, cuartos de aperos y terrenos de cultivo, que no invitaban a pensar que en esa zona había un club clandestino.

El presunto ‘modus operandi’ era sencillo: el cliente llegaba a la casa de campo y llamaba al portero – equipado con cámara – , la ‘madame’ le abría tras cerciorarse de que era un varón. Una vez dentro, las chicas le hacían un pase personal y elegía a su acompañante.

Este diario pudo hablar con una de las supuestas prostitutas, de nacionalidad paraguaya, quien al ser preguntada por las papeletas reconoció que «eso está por todo el pueblo».

Es más, se echó a reír cuando se le pidió su opinión por el hecho de que a ella y a sus amigas supuestamente las sorteasen por un euro.

A pesar de que la Policía Nacional ofreció a las chicas distintas posibilidades administrativas y sociales a las que podían acogerse para dejar la prostitución, la madame del club había vuelto ayer a la casa de El Palme tras quedar libre. Salió a la puerta de su casa, a las 14 horas, luciendo una bata de guatiné color rosa y con el pelo alborotado. «Estoy durmiendo; ahora no puedo hablar». Y dio un portazo a los periodistas.

Sobre esta mujer pesa un expediente de expulsión del país. La Policía Nacional también informó de que está «prevista la ejecución de sus expulsiones de territorio nacional en las próximas fechas» respecto de las detenidas de nacionalidad marroquí y ecuatoriana. Este diario telefoneó ayer al número que figura en la papeleta. Seguía activo, pero aclararon que ya no vendían boletos. Era de esperar que así fuera.

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