Obama, preocupado por el auge del abuso policial contra negros
Un joven muere en Baltimore tras sufrir heridas graves cuando estaba bajo custodia policial
Deia, , 29-04-2015Baltimore – El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, opinó que las múltiples denuncias de violencia policial contra afroamericanos plantean “preguntas preocupantes”, pero la respuesta no debe limitarse a reflexionar sobre la Policía, sino sobre las causas de la pobreza y criminalidad entre los jóvenes. “Hemos visto demasiadas instancias de lo que parecen ser policías interactuando con individuos, principalmente afroamericanos, a menudo pobres, con unas formas que plantean preguntas preocupantes”, señaló Obama, que también calificó de “violencia sin sentido” los disturbios registrados la noche del lunes en Baltimore, al tiempo que aseguró que los responsables deben ser tratados “como criminales”. “La violencia de ayer distrajo del hecho de que ha habido múltiples días de protestas pacíficas que se centraron en preocupaciones completamente legítimas de estas comunidades en Baltimore”, subrayó el mandatario.
Las autoridades de la ciudad se vieron obligadas a requerir refuerzos policiales y el envío de la Guardia Nacional para hacer frente a una jornada de disturbios desencadenados tras protestas pacíficas por la muerte de un joven negro. Incendios, saqueos de tiendas y altercados con la Policía sumieron a Baltimore la noche del lunes en el caos y un toque de queda, poco después del entierro de Freddie Gray, quien falleció el pasado día 19 tras sufrir heridas graves bajo custodia policial. El resultado: quince policías heridos y 202 detenidos.
Al filo de la medianoche, el comisario de la Policía de Baltimore, Anthony Batts, lamentó el “vergonzoso” desenlace de las protestas iniciadas el fin de semana y atribuyó los altercados a “estudiantes de Secundaria” que asaltaron negocios, provocaron incendios e hirieron a quince policías. Los centenares de agentes desplegados por Baltimore no fueron suficientes para controlar la situación y el gobernador del estado de Maryland, Larry Hogan, se vio obligado a declarar el “estado de emergencia” y pedir el despliegue de más de mil efectivos de la Guardia Nacional. Ante el temor de que ayer continuaran los disturbios, las autoridades de Baltimore, una ciudad de más de 600.000 habitantes, pidieron ayuda a la Policía de Washington y Filadelfia.
Además, la ciudad decretó el toque de queda desde las 22.00 horas hasta las 5.00, mientras que escuelas y algunos negocios permanecerán cerrados hasta que se restablezca el orden. “Es una pena que esto haya acabado así, todo empezó de manera pacífica y mira en lo que ha acabado”, explicaba Malcolm, mientras señalaba varios edificios en llamas empapado en el agua que lanzaban los camiones de bomberos.
En lo peor de los disturbios, pastores de las iglesias de los barrios afectados salieron a la calle para pedir calma a los jóvenes, algunos de los cuales eran miembros de bandas de los barrios más depauperados.
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