Arranca el juicio por la muerte de un senegalés en el Besòs
El jurado decidirá sobre la culpabilidad de cuatro miembros de una familia gitana
El Mundo, , 22-04-2015Ayer quedó constituido el jurado que
debe juzgar a un padre y sus tres hijos,
miembros de una familia gitana
residente en el barrio del Besòs de
Barcelona, que están acusados de
participar en una reyerta que acabó
con la muerte del ciudadano senegalés
Ibrahima Dieye, de 31 años, el 3
de enero de 2012. Al padre y a uno
de sus tres hijos se los empezará a
juzgar por un asesinato con alevosía
mientras que otros dos hijos se sientan
en el banquillo acusados de una
falta de lesiones y de un delito de
amenazas. En el juicio que se celebrará
en los próximos días en el Tribunal
del Jurado de la Audiencia de
Barcelona la Fiscalía reclama 20
años de cárcel para Antonio F.P. y su
hijo Antonio F.G. por esta muerte ya
que considera que actúan como
agravante los comentarios racistas
que se hicieron justo antes de disparar
a la víctima.
Esta versión contrasta con la expresada
por la abogada de Antonio
F.P., Eulalia Romero, del bufete Gavilán
& Romero, que mantienen que
hubo una pelea tumultuaria en la
que se forcejeó y se disparó el arma
de fuego. La bala alcanzó a la víctima
y murió poco después. No está claro
todavía quién llevaba la pistola en el
momento de dispararse pero la letrada
niega que el crimen tenga un
componente racista. Tras esta muerte,
el barrio vivió unos días con mucha
tensión y hubo cargas policiales
contra la comunidad senegalesa que
se manifestaba contra esta muerte.
Dentro del clima de violencia hubo
un incendio intencionado de la vivienda
de la familia sospechosa.
La Fiscalía indica que antes de su
muerte, la víctima jugaba al fútbol
con compatriotas en la calle Palerm
de Barcelona, donde vivían los acusados
cuando uno de ellos, Antonio
F.P., se acercó y les recriminó el ruido
que hacían. El Ministerio Público
indica que el procesado les «profirió
expresiones de contenido racista
» y los senegaleses se
encararon con él, por lo que llamó
a dos de sus hijos, Salvador y Rafael,
que llevaban un bastón y un
cuchillo. Por eso, serán juzgados
por una falta de lesiones y un delito
de amenazas. La fiscal destaca
que los senegaleses no quisieron
pelearse, tal y como han indicado
varios testigos de esta comunidad,
aunque uno de los acusados presentó
un parte de lesiones presuntamente
provocadas en la trifulca.
En ese momento apareció Antonio
F.G., hijo y hermano de los anteriores,
que siguió «de forma directa
y clara la instigación y el plan indicado
por su padre», según la fiscal. De
esta forma, acudió a su casa y salió
con una pistola pese a que no tiene
licencia de armas. Primero Antonio
F.G. disparó al aire después lo hizo
sobre la víctima que falleció por las
heridas que sufrió por el impacto de
la bala. Después del crimen, la familia
se refugió en su casa donde
fueron detenidos por los Mossos
d’Esquadra.
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