brote de violencia

Siete muertos en una ola de violencia xenófoba en Sudáfrica

Miles de personas se han tenido que refugiar en campamentos, a la espera de regresar a sus países

Deia, , 20-04-2015

Nairobi – La policía de Sudáfrica ha detenido a 307 personas por su supuesta participación en la ola de ataques contra extranjeros registrada en Sudáfrica en las últimas semanas, en las que han muerto siete personas y miles han tenido que abandonar sus hogares para instalarse en campamentos de desplazados, muchos de ellos a la espera de ser evacuados a sus países de origen. Entre las víctimas de la violencia xenófoba hay tres sudafricanos y cuatro extranjeros, según el ministro de Seguridad, David Mahlobo, quien apuntó, asimismo, que no se han registrado nuevas muertes en los últimos tres días.

El ministro del Interior, Malusi Gigaba, aseguró que los ataques xenófobos contra residentes africanos extranjeros han sido contenidos y que la Policía mantendrá la calma con un operativo mayor en las zonas más conflictivas. El ministro visitó el sábado junto al presidente sudafricano, Jacob Zuma, un campamento de desplazados instalado en Chatsworth, en las afueras de Durban, en la provincia oriental de KwaZulu Natal. El campo acoge a residentes en Sudáfrica procedentes de Malaui, Somalia, Zimbabue y Burundi, que se vieron obligados a huir de sus hogares. “Nos estamos intentando adelantar a cualquier otro brote de violencia que puede tener lugar, ya sea en Gauteng – región que engloba a Johannesburgo y Pretoria – o en otras provincias”, manifestó.

Evacuaciones Un centenar de niños fueron los primeros de unos 700 zimbabuenses que ayer abandonaron Sudáfrica para regresar a su país debido a esta ola de ataques xenófobos. En torno a 1.500 ciudadanos de Zimbabue han solicitado dejar Durban, uno de los principales puertos de Sudáfrica y donde más ataques se han registrado contra extranjeros en las últimas semanas. El embajador de Zimbabue en Sudáfrica, Isaac Moyo, puntualizó que hay más residentes pendientes de solicitar la salida del país.

“Siete autobuses trasladarán al primer grupo directamente a Zimbabue”, señaló el embajador al semanario Sunday News. “Las cifras son enormes. Hay un número elevado de zimbabuenses aquí en Durban y no hemos cerrado las puertas. Estamos aceptando a los que todavía están llegando”, apunto Moyo, desde un campamento de desplazados de la ciudad. De los cuatro extranjeros muertos en los ataques racistas, dos de ellos serían zimbabuenses, una mujer y un niño, según medios locales.

Cientos de zimbabuenses residentes en Sudáfrica se han visto obligados a dejar sus hogares y viven en un campamento instalado a las afueras de Durban, en Chatsworth. Otros han abandonado sus casas con lo puesto y están durmiendo en las calles – se calcula que más de un millón de zimbabuenses residen y trabajan, la mayoría de forma ilegal, en su vecino del sur – .

Un día antes, Zuma aseguró que su administración ayudará a repatriar a aquellos extranjeros que deseen abandonar el país debido a la ola de violencia xenófoba. En una alocución dirigida a los extranjeros acogidos en uno de los campamentos instalado en el barrio de Chatsworth, Zuma también invito a permanecer en Sudáfrica a quienes lo deseen.

“Aquellos que quieran quedarse son más que bienvenidos. Mientras, el Gobierno trabajará duro para garantizar que están seguros”, aseveró. “Incluso a quienes quieran volver a casa, garantizaremos la paz si desean volver”, añadió. El presidente sudafricano aclaró que “no todos los sudafricanos han atacado a extranjeros”. “Es solo una minoría muy pequeña”, enfatizó. Zuma también llamó a todos los sudafricanos a prestar su ayuda a las personas acogidas en campamentos. El mandatario canceló el sábado un viaje a Indonesia para abordar el estallido de violencia xenófoba, que ha llevado a grupos armados a atacar establecimientos regentados por residentes africanos de otros países. – Efe

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