Ejecuciones y atentados en suelo español

La célula desarticulada planeó grabar un vídeo de una decapitación como las del IS

El Mundo, MANUEL MARRACO MADRID, 11-04-2015

Los últimos islamistas detenidos en Cataluña formaban parte de la célula radical más peligrosa de las desarticuladas en los últimos años. Así lo explicaron ayer fuentes de la Fiscalía poco antes de que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz decretara prisión incondicional contra siete presuntos miembros de la autodenominada Fraternidad Islámica para la Predicación de la Yihad.

LOS OBJETIVOS. Los encarcelados por pertenencia a grupo terrorista y tenencia de armas y explosivos planeaban atentar en España. Para ello habían tomado fotografías desde distintos ángulos del Parlament de Cataluña, de un céntrico hotel de Barcelona y de una comisaría de los Mossos, según han explicado fuentes de la Fiscalía. Uno de sus miembros también había estudiado la zona olímpica de la Ciudad Condal.

Entre las intenciones de los arrestados se encontraba la de perpetrar un secuestro en nuestro país, vestir a la víctima con un mono naranja como los del Estado Islámico –aún no lo habían comprado– y degollarla ante la cámara para difundir luego el vídeo. El grupo tenía un logo que presumiblemente aparecería en la escena: una ametralladora y un machete.

Los investigadores señalan que todos los preparativos para atentar estaban en estado embrionario, aunque habían avanzado en sus planes más que los grupos desarticulados hasta ahora.

El auto de prisión también revela que el presunto jefe de la célula, Antonio Sáez Martínez, alias Alí el Peluqueroquiso cometer un atentado contra una librería judía en Barcelona. Para ello contactó con un cliente suyo de ideología neonazi llamado Diego Frías, «una persona con capacidad de conseguir armas y materiales explosivos» y que «odia a los judíos». El auto dice que, según las conversaciones intervenidas, «estuvo a punto» de cometer el atentado.

Los pinchazos telefónicos efectuados por los Mossos en el año que han investigado al grupo han revelado que también tenían identificada a una responsable de una oficina del Banco Sabadell a la que querían secuestrar para obtener fondos para financiar la célula.

La resolución judicial añade que el líder del grupo «habría además experimentado por su cuenta con diferentes productos químicos [para] fabricar un artefacto casero consultando un libro de elaboración de explosivos, Libro de cocina del anarquista». «El mismo se encontraría ya en fase de preparación de un atentado, intentando determinar un objetivo y un modo de llevarlo a cabo».

LAS REUNIONES. Además de los pinchazos telefónicos, los Mossos han contado con las declaraciones de testigos protegidos. De ambas fuentes se desprende que Alí el Peluquero organizaba reuniones en las que visionaban grabaciones radicales. «En las reuniones», dice el auto de prisión, «propondría diferentes objetivos como sinagogas o locales regentados por judíos; Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y el Parlament de Catalunya, indicando que lo podrían hacer usando una furgoneta en la que fueran camuflados ellos con armas largas y granadas de mano para llevar a cabo su acción».

EL ORIGEN. Según fuentes de la investigación, el grupo se propuso en un principio captar y adoctrinar a yihadistas para enviarlos a Siria o Irak a unirse al Estado Islámico. Las cosas les salieron mal. Las tres personas a las que enviaron fueron detenidas en Bulgaria antes de llegar a la zona. Decidieron cambiar de objetivo: atentarían en España. Fue entonces cuando comenzaron a fotografiar posibles objetivos.

En los registros los investigadores han encontrado una granada en buen estado, diversas armas de fuego, munición y numerosos cuchillos de grandes dimensiones. También disponían de manuales para preparar explosivos y de distintos productos químicos que iban a emplear en la tarea.

LA CONVERSIÓN. Los detenidos de origen español convertidos al islam –hay otro de origen paraguayo– habían sufrido una radicalización muy rápida, en apenas un año. A Alí el Peluquero se le incautó una agenda en la que da cuenta de su evolución espiritual. El 13 de julio de 2012 anota: «Mi conversión al islam ha sido un paso muy decisivo para mí, sin influencias ni manipulación. Ya llevaba mucho tiempo pensando en mi paso o no. Al final lo he hecho. Estoy muy contento de adquirir este compromiso y lo que conlleva ser musulmán en un mundo cristiano dominado por infieles e impíos. Habrá que hacer algo». El 14 de septiembre de 2012 anota: «Estoy convencido de que en un momento dado me pondría al servicio de la yihad mundial, pero tengo que conocer e introducirme más». Y el 26 de octubre de ese año: «De tanto leer me he dado cuenta de que este mundo donde dos líneas delimitan el campo de batalla he sido absorbido por la yihad mundial contra cruzados y judíos». En esa misma línea, a otro detenido los Mossos le oyeron decir que «morir en nombre de Alá no duele, es como un pellizquito».

LOS PERFILES. Además de Alí el Peluquero, los encarcelados son Said Touay («estaría dispuesto tanto a marcharse a Siria como a cometer un acto terrorista en territorio nacional», dice de él el auto), Gonzalo Cabezas («da una vuelta en coche por Barcelona para fotografiar posibles objetivos terroristas»), Jacob Orellana Casado (propuso atentados contra «peces gordos», refiriéndose a políticos, y «mostró su apoyo a cualquier acto terrorista»), Lahcem Zamzami («captaría a jóvenes para la que vayan a zonas de conflicto»), Rida Hazem («el cometido esencial sería el de captar jóvenes») y Diego José Frías Álvarez («medió con una persona capaz de conseguir armas y explosivos»).

EL MENOR. Los detenidos fueron 11, pero Pedraz sólo interrogó a 10, tres de los cuales quedaron en libertad con medidas cautelares. El otro tiene 17 años y es responsabilidad del juez central de Menores, José Luis Castro, que acordó su ingreso en un centro de reforma durante seis meses y en régimen cerrado. Fuentes de la investigación indican que estaba plenamente integrado en el grupo.

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