Mesa de Redacción
Los enemigos de al lado
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 13-04-2015Ala vuelta de la esquina hay curiosos relatos de vida. Un urbanita como el que suscribe, asocia las tensas relaciones vecinales con el hormigón y los barrios de torres altas, donde apenas se cuela el sol y la falta de luz parece marcar el carácter de sus gentes. En los entornos rurales, con esos caseríos en medio de la nada y una brisa que rejuvenece, parece que todo debería ser distinto. Pues bien, puro espejismo. Comentaba hace unos días un vecino de Urola Kosta el calvario que vivió en su juventud a cuenta de sus vecinos, con los que no reinaba precisamente la paz. “Yo era de los tontos”, asumía el hombre mientras caminaba junto a su caserío, con esa jerga clasista que interiorizan aquellas personas a las que hicieron daño en su infancia. Lamentaba este hombre de 68 años y marcado acento euskaldun las burlas que tuvo que soportar de su entorno más cercano por su escaso dominio del castellano. El rechazo y la incomprensión también lo vivió de su propia familia cuando se enamoró de una extremeña con la que sigue felizmente casado. Sus hermanos le dieron la espalda, y se ha pasado media vida bregando contra la incomprensión. Ha transcurrido más de medio siglo de aquello, pero sigue muy dolido. “Cuánto nos metemos con los inmigrantes , cuando son los de casa quienes más daño nos hacen”, dice.
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