Acusado de homicidio un policía tras matar a un negro en EEUU

El agente disparó ocho veces por la espalda al sospechoso mientras huía Los arrestos de agentes policiales son infrecuentes y casi nunca hay condenas

El Periodico, RICARDO MIR DE FRANCIA / WASHINGTON, 09-04-2015

«Disparos efectuados y el sujeto se viene abajo. Me quitó el taser (pistola eléctrica)». La llamada de radio realizada por el agente de policía Michael Slager el pasado sábado parecía indicar que tuvo que disparar para defenderse de un supuesto asaltante que le arrebató el arma. Pero no es eso lo que grabó el teléfono móvil de un viandante. En el vídeo se ve a un hombre negro que escapa corriendo del policía después de que este le diera el alto en un control de tráfico por llevar un piloto del coche roto. El agente le dispara ocho veces por la espalda hasta que Walter Scott acaba desplomándose sobre el césped. Tenía 50 años, cuatro hijos y está muerto. Nada indica que llevara un arma en la mano.

El incidente se produjo el fin de semana en North Charleston (Carolina del Sur) y se suma a la larga lista de hombres negros muertos por la policía en EEUU, un patrón recurrente que ha reabierto el debate sobre el comportamiento abusivo de los cuerpos de seguridad hacia las minorías raciales y la facilidad con la que aprietan el gatillo. Esta vez, a diferencia de lo que sucedió con los verdugos de Michael Brown en Ferguson o de Eric Gardner en Nueva York, las autoridades estatales han arrestado al agente y le han acusado de homicidio. El factor decisivo fue el vídeo grabado por el viandante.
IMPUNIDAD

«Cuando te equivocas, te equivocas», aseguró el alcalde Keith Summey. «Y cuando tomas una mala decisión, sin importar si eres parte del cuerpo o un ciudadano de la calle, tienes que responder por tu decisión». Pero no es así como suele suceder. La impunidad es la norma. En Carolina de Sur, los agentes dispararon contra 209 sospechosos en los últimos cinco años y 79 de ellos murieron. Solo tres fueron acusados de hacer un mal uso de la fuerza y ninguno acabó siendo condenado, según una investigación del diario estatal The State.

Esta vez parece haber suficientes indicios para cuestionar de antemano la versión del policía. Según los informes policiales, Slager disparó su pistola eléctrica contra Scott después de que el sospechoso saliera del coche al ser detenido a las 9.30. La imagen no aparece en el vídeo, pero es la antesala de los ocho disparos que la víctima recibió por la espalda mientras huía. Más tarde el policía recoge algo del suelo, que podría ser la pistola eléctrica aunque no está confirmado, y lo tira cerca del cuerpo abatido de Walter. La víctima tenía antecedentes policiales, la mayoría por delitos menores como no pagar la manutención de sus hijos o no comparecer ante un tribunal.

North Charleston tiene casi la misma proporción de habitantes negros que blancos (47% frente al 41%), aunque como sucedía en Ferguson (Misuri), ese mestizaje no se refleja en el cuerpo de policía, donde el 80% de los agentes son blancos. Tanto el FBI como el Departamento Federal de Justicia han anunciado que investigarán el suceso, lo que podría servir para esclarecer si la discriminación racial está en el ADN de la policía de North Charleston. Esa fue la conclusión en Ferguson.

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