Aparece muerta una testigo contra el grupo terrorista neonazi NSU

La Vanguardia, , 30-03-2015

Berlín. (EFE). – La Fiscalía de Karlsruhe investiga la muerte repentina de una mujer que había declarado como testigo en el caso de la cadena de crímenes del grupo terrorista nezonazi Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), responsable de al menos diez asesinatos entre 2000 y 2007 en Alemania.

El compañero de la mujer, que tenía 20 años de edad, la encontró el sábado en su vivienda con un episodio de calambres y llamó a los servicios sanitarios, que no pudieron salvarla.

Pese a que inicialmente la policía no encontró indicios de que en la muerte pudiera estar implicado una tercera persona, y a que los resultados de la autopsia, conocidos este lunes, apuntan a que la mujer murió de una embolia pulmonar, la Fiscalía no ha querido dar el caso por cerrado.

De momento, según informó este organismo, se han ordenado nuevos exámenes al cadáver para determinar si la embolia pudo haber sido provocada por una intoxicación inducida.

La testigo había tenido un accidente de moto en el que había sufrido una ligera lesión en una rodilla y había recibido tratamiento médico por ello.

La mujer muerta había sido pareja de Florian H., un hombre que formó parte de los círculos neonazis pero que luego los abandonó y que murió en otoño de 2013 quemado en un coche en Stuttgart, el mismo día en el que iba a ser interrogado por la policía tras una primera declaración.

Las autoridades esperaban que Florian H. pudiera proporcionar detalles sobre el asesinato de la policía Michele Kiesewetter, perpetrado en 2007 y atribuido a la NSU.

En su primera declaración, Florian H. había insinuado que en ese asesinato habían participado otras personas además del trío que conformaba la NSU: Uwe Böhnhardt, Uwe Mundlos y Beate Zschnäpe.

La muerte de Florian H. fue considerada inicialmente un suicidio, pero la Fiscalía ha reabierto el caso recientemente después de que su familia presentará una serie de pruebas halladas en el coche que no habían sido encontradas por la policía.

La única persona procesada en el caso de la NSU es Beate Zschnäpe, ya que sus compañeros Böhnhardt y Mundlos se suicidaron en una explosión provocada cuando la policía estaba a punto de detenerlos por el asalto a un banco.

El juicio comenzó en 2013 en Munich, y de forma paralela diversos parlamentos regionales investigan el fracaso policial que permitió que el grupo neonazi actuara con impunidad durante años, cometiendo diez asesinatos y varios atentados con bomba.

La mujer hallada muerta este fin de semana había prestado declaración a comienzos de marzo, a puerta cerrada, en la comisión del parlamento regional de Baden – Württenberg que investiga los crímenes de la NSU, y había dicho que se sentía amenazada.

Las otras nueve víctimas fueron todas de origen extranjero y las autoridades no establecieron una relación entre ellos hasta que en 2011, tras el suicidio de Mundlos y Bohnhardt, se descubrió la existencia de la NSU.

Los errores de los investigadores, que inicialmente pensaron que los crímenes eran ajustes de cuentas entre mafias extranjeras, suscitaron preguntas sobre si en algunos casos no hubo complicidad de algunos organismos de seguridad con la NSU.

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