La policía detiene al supuesto pistolero que hirió a dos agentes en las protestas de Ferguson

La Vanguardia, Francesc Peirón , 15-03-2015

La teoría del accidente. Se llama Jeffrey Williams es afroamericano, tiene 20 años y se hallaba en búsqueda por dejar de presentarse al funcionario de la libertad condicional, situación en la que se hallaba por la venta de objetos robados. Él es el detenido como el presunto autor de los disparos que la madrugada del jueves dejaron heridos a dos policías en las protestas de Ferguson (Misuri).

Según la versión explicada por el fiscal del condado de San Luis, Robert McCulloch, a partir de la confesión del presunto pistolero, Williams argumentó que sus proyectiles no tenían como objetivo los dos uniformados, sino alguna otra persona.

Williams, al que el juez le han impuesto una fianza de 300.000 dólares, había participado en la manifestación había participado en la manifestación que empezó el miércoles por la tarde. Aquel día festejaban que el jefe de la policía local, Thomas Jackson, había anunciado su renuncia, efectiva a partir del próximo 19, por el demoledor informe del Departamento de Justicia sobre las prácticas racistas que se producían en ese cuerpo. Habían convertido a los negros en víctimas de sus multas por mero afán recaudatorio.

El fiscal señaló que, en su declaración, Williams se describió como un habitual de las protestas, que arrancaron en agosto, nada más producirse el fallecimiento del joven desarmado Michael Brown. El uniformado que le mató, Darren Wilson, ha sido exonerado de todo cargo. En la detención de Williams, residente en una localidad vecina, ha resultado esencial la colaboración “de la comunidad”. Aunque el acusador público no quiso precisar, sugirió que han recibido pistas de los propios manifestantes. Además de la confesión y de los testigos, los investigadores recuperaron el arma con la que supuestamente disparó. Los casquillos recuperados en la escena concuerdan con esa pistola de 40 milímetros.

Los líderes del movimiento salieron de inmediato a replicar que Williams no formaba parte del colectivo. “No lo he visto en ninguna protesta”, clamó DeRay McKesson en las redes sociales, medio desde el que documenta las marchas desde su inicio.

McCulloch reconoció que Williams se fue y regresó a la protesta. “Es posible que disparara a algunta otra persona que no eran los policías”, reconoció el fiscal. Aseguró que, junto a su confesión, había matizado que antes discutió con alguién y que era su objetivo. Había “civiles” entre el “coche rojo” desde el que apretó el gatillo y los agentes del cordón de seguridad.

“Esta parte no la hemos comprado al completo, no estamos seguros al 100% de que hubiera una pelea”, señaló McCulloch. Esta es la razón por la que continúan las pesquisas y por lo que pidió más colaboración ciudadana.

Entre los vecinos se produjo una sensación de alivio y un renacimiento de su deseo de que se produzca una mejora en la situación por la que pasa Ferguson. El hecho de que se haya producido esa colaboración “decisiva” con la policía, incluso de los propios manifestantes, inspira la idea de que empiezan a surgir puentes de entendimiento entre la comunidad y la policía.

El fiscal aclaró que, si los policías fueron o no “las dianas”, no modificará sus cargos. El detenido se juega pasarse el resto de su vida entre rejas.

Además de la confesión y de los testigos, los investigadores recuperaron el arma con la que supuestamente disparó. Los casquillos concuerdan con esta pistola de 40 milímetros.

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