Cáritas Diocesana de Jaén se convierte en agencia de colocación

Ante el enorme problema de desempleo que sufre la provincia la organización de la Iglesia reacciona y promoverá el empleo para personas en riesgo social

ABC, ANTONIO AGUDO, 05-03-2015

La provincia de Jaén recoge uno de los índices de paro más altos de España. La debilidad del tejido productivo jienenses y la incapacidad del mercado laboral de reaccionar para subirse a la incipiente recuperación que sí viven otros territorios está colocando a muchos de sus habitantes en dificultadles, no sólo para llegar a final de mes o pagar hipoteca y recibos de la luz, y en serio riesgo de caer en la exclusión social. Cáritas Diocesana ha decidido reaccionar ante este desolador panorama y se ha convertido, ya tiene todos los permisos y la luz verde de las autoridades laborales, en agencia de colocación.

De este modo, la entidad podrá desarrollar actividades de intermediación laboral con el fin de promover el empleo entre un colectivo muy concreto: personas en riesgo o en situación de exclusión social, con especial atención a inmigrantes, mujeres o jóvenes con baja formación. «El Programa de Empleo de Cáritas venía desarrollando este trabajo desde 2011. Ahora, lo que hemos conseguido es regularizar la situación y dar un importante salto cualitativo que, sin duda, beneficiará a nuestros participantes» detalló Antonio Ríos, responsable del programa.

Ser agencia de colocación permitirá a Cáritas acceder a más ofertas de empleo, propiciar el contacto con empresas e impulsar acuerdos para la formación en el puesto de trabajo. «Ahora somos más competitivos. Somos un servicio público, en este caso a disposición de aquellas personas con mayor vulnerabilidad», puso de manifiesto Ríos.
Programa de empleo

La intermediación laboral es uno de los pilares del Programa de Empleo de Cáritas, junto con la orientación y la formación. En 2014 pasaron por este servicio 505 personas y se realizaron 75 acciones formativas. En cuanto a la intermediación, se gestionaron 203 ofertas, en su mayoría para empleadas de hogar o auxiliares de ayuda a domicilio, con una tasa de inserción del 40,20 por ciento con respecto al total de atenciones.

En cuanto al perfil de quienes acuden al servicio de empleo, en su mayoría son mujeres con edades comprendidas entre 35 y 45 años, si acaso con estudios primarios, y que han permanecido fuera del mercado laboral debido, entre otros factores, a su dedicación al hogar y a los cuidados maternales. Por último, destacar el descenso de inmigrantes atendidos motivado por la menor afluencia de extranjeros a nuestro país y al retorno voluntario a los países de origen.

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