Chiíes y suníes expresan en Madrid su repulsa al terrorismo islamista
El líder religioso más importante de Irak inaugura su fundación en el distrito de Carabanchel
El Mundo, , 02-03-2015El más influyente de los religiosos de
Irak, el ayatolá Ali Sistani, de 84
años, irrumpió el pasado fin de semana
en Madrid inaugurando en
Carabanchel la primera sede en España
de su Fundación Alulbeyt. Sus
seguidores pronunciaron discursos
exaltando la convivencia interreligiosa
y el rechazo al terrorismo que asola
el norte de Irak y de Siria en manos
del Estado Islámico.
En las primeras filas del público
figuraban un representante del Ministerio
de Justicia, Ricardo García
García, otro de la Conferencia
Episcopal, Manuel Barrios, y también
el presidente de la Comisión
Islámica de España, Mounir Benjelloun,
así como los embajadores de
Irak, Wadee al Batti, y de Irán, Mohammad
Hassan Fadaifard. Todos,
incluido Benjelloun que es musulmán
suní de origen marroquí,
aplaudieron a rabiar las palabras
de los fieles de Sistani que son de
confesión musulmana chií.
La ceremonia inaugural se convirtió
así en un acto de repulsa, protagonizado
por responsables de las
dos grandes ramas del islam, a los
grupos terroristas que operan en Siria
e Irak y que siguen causando estragos.
La misión de Naciones Unidas
en Irak señaló ayer que en febrero
han muerto al menos 1.100 personas,
entre ellas 600 civiles.
«Los que alzan la bandera del islam
mientras practican el terrorismo
y matan a gentes de todas las confesiones
no pertenecen al islam», sentenció
el jeque Mohamed Ali Al
Mousily que viajó a Madrid en representación
del ayatolá Sistani. Éste ya
no se desplaza al extranjero a causa
de su avanzada edad. «Esa gentuza,
que no admite la diferencia de opinión
o de fe, no está dentro del islam
», insistió el jeque.
«Los musulmanes en España necesitamos
centros de este calibre,
que desarrollen esta labor, porque
estamos pasando por una situación
delicada que daña nuestra imagen
», resaltó Benjelloun. Aludía al
perjuicio que causa al islam su asimilación
con una religión que fomenta
el terrorismo y la violencia.
Su presencia en la fundación demuestra
que en España suníes como
él y chiíes mantienen relaciones
cordiales.
«Es fundamental un centro como
este que incentiva un diálogo fructífero
con otras tradiciones religiosas
en un marco de respeto, diálogo
y libertad», resaltó el sacerdote
Manuel Barrios, director de secretariado
de la Conferencia Episcopal
para las Relaciones Interconfesionales.
«Hay que superar el miedo al
que es distinto», añadió.
«España es un país de convivencia
y de paz», recordó a los asistentes
Ricardo García, del Ministerio de
Justicia. El tangerino Mohamed Kaboun,
imán de la mezquita de Getafe,
aseguró que así lo seguirá siendo
porque «los que hemos venido de
fuera tenemos un contrato suscrito
con el Gobierno y la sociedad española
que hay que respetar siempre».
En las últimas filas del salón de
actos de la fundación, que ocupa
todo un edificio, se agolpaban vecinos
invitados de Carabanchel. Escucharon
los discursos y compartieron
con el clero chií y otros dignatarios
musulmanes un bufet de
gastronomía oriental con el que
concluyó la ceremonia. «Está todo
muy rico», aseguraba Juan, un sexagenario
jubilado, mientras apuraba
un cordero
(Puede haber caducado)