Opinión ‘Vergüenza zero’
Diario de noticias de Alava, , 23-02-2015Vergüenza zero. Eso es lo que ha demostrado el gobierno del PP en la Diputación Foral de Araba con la campaña puesta en marcha por la ¿igualdad? Nos dijeron que pretendían sensibilizar a los alaveses y alavesas con los derechos humanos y los valores democráticos. Y para eso qué mejor que despertar conciencias porque “la sociedad debe entender que cada vez que hacemos una concesión, cada vez que mostramos una debilidad ante comportamientos fanáticos, violentos o excluyentes estamos debilitando los pilares de nuestra democracia”.
Para ilustrar esta lista de derechos humanos y valores a preservar, el PP recurre al burka, a la ablación y a las actitudes homófobas que se dan en otros lares. Pero, ¿qué hay detrás de todo esto? Pues lo único que hay es una campaña hecha ad hoc para lavar la imagen del PP a pocos meses de las elecciones y que pagamos con el dinero de todos y todas.
Es una campaña, en esencia, hipócrita. Dice defender la igualdad, la dignidad y la libertad, y sin embargo la propia Diputación, desde que entró el PP, no ha hecho más que recortar y reducir las partidas destinadas a reforzar y promulgar todas estas cuestiones. Tanto es así que el dinero destinado a promoción social donde abarca el departamento de igualdad, de cooperación e inmigración se ha reducido de 2011 al 2015 en más del 50%. Concretamente, el presupuesto de Igualdad ha caído un 33% esta legislatura, el de Cooperación se ha reducido en un 63% y el de Inmigración casi ha desaparecido tras sufrir un tijeretazo de casi el 80%. Es decir, recorta sin miramientos aquello que dice apoyar. Cierto es que corren malos tiempos para la lírica, pero estamos hablando del 0,5% del presupuesto total.
Es una campaña a todas luces inadecuada porque incide y ahonda en la campaña xenófoba que lleva a cabo el PP en Araba con Javier Maroto y Javier de Andrés a la cabeza. No es casual que tres de las cinco imágenes que representan el mal o lo aberrante sean de lugares de otras latitudes. Hace especial hincapié en que las otras culturas o las personas de otros lugares son unos bárbaros, unos incivilizados. De lo contrario, ¿por qué se une el fanatismo con el Islam? ¿Acaso en la cultura judeo-cristiana no hay fanáticos? Y si hacemos caso a la campaña, ¿qué significa cero tolerancia con el burka?, ¿qué quiere decir el PP cuando advierte que no vamos a pasar ni una? Nos recuerda el caso del chófer del autobús, el mismo que aunque incumplió el reglamento no será sancionado porque el alcalde así lo ha decidido.
Entonces, ¿qué significa no pasar ni una? Al parecer, el PP propone para las personas que llevan burka algo residual y anecdótico en Araba humillarlas en la calle obligándolas a quitárselo. No podemos ni debemos infantilizar a las mujeres diciéndoles que nosotros sabemos qué les beneficia y qué no. ¿Acaso vamos a obligarlas a recluirse en su casa cuando decidan que no se lo quieren o no se lo pueden quitar?
Mención especial merece cómo entiende la homofobia el PP. Ser homófobo es ahorcar a unas personas homosexuales. Ya está. ¿Quieren decir con ello que no hay actos homófobos en nuestro entorno? Desgraciadamente, sabemos que no es así. Aquí el PP no les reconoce los mismos derechos que a las personas hetereroxuales. Es más, desde que el PP accedió a la Diputación de Araba han desaparecido las campañas de concienciación que hasta entonces se promovían coincidiendo con la celebración el 28 de junio del Día del Orugullo Gay.
Por último en el tema de la ablación, siendo una práctica aberrante, la Diputación podía poner sus fuerzas en coordinarse con Osakidetza para detectar y prevenir esta cuestión y no en dar a entender, una vez más, que estos negros son unos bárbaros y unos salvajes. Y si de mutilaciones hablamos, ¿por qué no trabajar para plantar cara a la tiranía del cuerpo que sufrimos en nuestra sociedad y por la que muchísimas personas se ven presionadas a operarse y quitarse o ponerse para poder seguir unas normas inhumanas de belleza?
Y ya para disimular llegan las vulneraciones a los derechos que hacen los blancos. Ellos, al parecer, se limitan a maltratar físicamente a sus mujeres y también a sus mayores. Así, la mujer feliz y empoderada es la que tiene a un hombre a su lado y la labor de los cuidados hacia nuestros mayores recae, para bien o para mal, en la mujer.
El PP con esta campaña quiere lavar sus vergüenzas, ahondar en sus perjuicios y, sobre todo, impulsar esa campaña xenófoba, racista y machista que ha impulsado toda la legislatura, sobre todo este último año. Nosotras sí tenemos tolerancia cero con sus actitudes xenófobas, racistas y machistas.
(Puede haber caducado)