EL ISLAM SALE A ESCENA

‘Multitudes’ pone sobre los proscenios londinenses las raíces del conflicto que divide a los británicos

El Mundo, CARLOS FRESNEDA LONDRES CORRESPONSAL, 23-02-2015

Kash es un musulmán moderado y líder conservador en la ciudad británica de Bradford (rebautizada popularmente como «Bradistán»). Su hija, Qadira, es una adolescente rebelde que cae en manos del islamismo radical. Lo único que tienen en común es el dolor por la muerte de la esposa y madre. La tensión entre ambos va a más con la irrupción de Natalie, la nueva amante del padre, británica y blanca, que sorprende a propios y extraños con su repentina conversión al Islam…

El conflicto está servido en el escenario del teatro Tricycle de Londres, donde esta semana se estrena Multitudes, la obra de John Hollingworth que pone sobre el tapete «la ignorancia mutua y la falta de entendimiento» entre la sociedad británica y la comunidad islámica.

Con la fuga de las tres adolescentes londinenses que aspiran a unirse al Estado Islámico en la portada de los periódicos, la historia de este singular triángulo –aderezado con un imán moderado y una madre que agita la bandera de la islamofobia– cobra una nueva y palpitante dimensión.

«Mi intención ha sido contribuir a que los británicos cambien su percepción del Islam», reconoce sin ambages el actor y director John Hollingworth, que se inspiró remotamente en la conversión de un compañero de su escuela. «Siempre sentí curiosidad por esa transformación y por cómo alguien tiene que adaptar su vida entera para encontrar su lugar en otra comunidad completamente distinta a la suya».

«Más de 5.000 británicos, sobre todo mujeres, se convierten al Islam todos los años, y ésa es una historia que suele pasar desapercibida y que merece la pena ser contada», advierte Hollingworth. Multitudes arranca sutilmente con una llamada a la oración y deja paso a la conversión de Natalie, que no acaba de entender cómo una decisión tan personal puede servir de detonante de mil y un conflictos.

Su madre pone el grito en el cielo y se convierte en la viva reencarnación de ultraconservador Nigel Farage, clamando por «una Gran Bretaña más británica». Su compañero y concejal musulmán vaticina que su conversión le va a traer la ruina política. Y Qadira, la hija díscola, se marcha de casa en compañía de una inquietante mujer-sombra vestida con un burka.

En Bradford, la ciudad que presume de ser la capital multicultural del Reino Unido, se cuece mientras tanto una situación explosiva. El Partido Conservador, que ha vuelto a ganar las elecciones, decide celebrar allí su conferencia anual. Y la Comunidad Islámica aprovecha la ocasión para convocar una manifestación pacífica que acabará mal, muy mal. La situación parece tan real que cualquiera diría que John Hollingworth se ha inspirado en hechos recientes. «Vivimos en una situación de frágil paz social, y cualquier nuevo elemento puede servir de detonante».

Hollingworth no toma partido e intenta mostrar la situación desde todos los ángulos, pero su mensaje final es una llamada a la reconciliación. «Estamos en esto juntos y hace falta más debate y más diálogo. Tenemos que dejar de instigar el miedo por ambas partes y aceptar las diferencias. Gran parte de la animosidad contra el Islam se debe a la ignorancia. Seguimos funcionando con clichés: los políticos y los medios contribuyen a perpetuarlos».

Asif Khan, que interpreta en la obra a un imán moderado y a un encorbatado diputado conservador, se identifica por partida doble con el espíritu de Multitudes (es musulmán y nacido en Bradford). Khan reconoce que parte de la solución está en manos de las comunidades islámicas: «Hacen falta más voces moderadas porque hasta ahora han sido los extremistas quienes parecen hablar más alto».

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