«A los aficionados del Chelsea hay que castigarlos»

Souleymane S, el pasajero agredido en el metro de París reconoce que "hay que encontrarlos y castigarlos. Deben ser encerrados. Lo que pasó no debe quedar impune"

Diario Sur, Colpisa , 20-02-2015

“Esta gente, estos aficionados ingleses… deben ser encerrados”. Son palabras de Souleymane S, el hombre que fue agredido en el metro de París por un grupo de hinchas del Chelsea el pasado martes antes del choque entre el PSG y el club londinense. En declaraciones a ‘Le Parisien’, este padre de tres hijos, de 33 años y parisino franco-mauritano sigue sorprendido por lo vivido en la estación de metro.

La agresión salió a la luz después de que el periodista Paul Nolan, desplazado a París para cubrir el partido, grabara la escena con su teléfono móvil y la hiciera pública. En el vídeo publicado por el diario británico ‘The Guardian’, se ve como varios aficionados del club inglés que se encontraban en la estación parisina Richelieu-Drouot impidieron a un hombre negro acceder en el vagón en el que se encontraban con un empujón y gritos de “¡Chelsea!, ¡Chelsea!”.

El desagradable incidente se transformó en infamia cuando el grupo de aficionados coreó “somos racistas y nos gusta” para recalcar el odio étnico como motivación de un incidente que está siendo investigado por Scotland Yard y la Fiscalía francesa por “violencia voluntaria por razón de la raza en un medio de transporte colectivo”.

“Vivo con el racismo”, señala Souleymane S, que desvela que no había entendido lo que los fans estaban diciendo, pero que sabía que estaba siendo dirigido por el color de su piel. “¿Qué puedo decir a mis hijos? ¿Que papá fue empujado en un vagón del metro porque es negro? Eso sería inútil”, señala. Además, Souleymane S nunca dudó de presentar una denuncia ante la Policía contra estos aficionados porque “a esta gente, a estos aficionados ingleses, hay que encontrarlos y castigarlos. Deben ser encerrados. Lo que pasó no debe quedar impune”, sentencia.

La agresión ha sido denunciado por todo el mundo del fútbol, empezando por el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, que dejó claro a través de su cuenta de Twitter que “condeno las acciones de un pequeño grupo de aficionados del Chelsea en París. El racismo no tiene cabida en el fútbol”. “Este tipo de comportamiento es abominable y no tiene cabida en el fútbol ni en la sociedad”, reconoció el Chelsea en un comunicado en el que apuntó que llevará a cabo distintas medidas. “Apoyaremos cualquier acción legal contra los implicados y, si se demuestra que son miembros del club o tienen pases de temporada, el club tomará las medidas más contundentes posibles, incluso la prohibición de acceso al estadio”, añadió la institución ‘blue’.

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