La policía investiga el círculo de amistades del indigente agredido en Aldaia
La víctima, que fue golpeada en la cabeza con un ladrillo, apenas puede articular palabras cuando le preguntan en el hospital quién le atacó
Las Provincias, , 12-02-2015El indigente que recibió una brutal paliza en un descampado de Aldaia conocía presuntamente a sus agresores, según una de las hipótesis que maneja la policía. José J. C., que ayer continuaba ingresado en el Hospital Clínico, apenas pudo hablar con el familiar que le visitó en la unidad de cuidados intensivos. «Ha balbuceado algo pero no he entendido nada. Está todavía muy asustado», afirmó Encarna J., tía de la víctima.
Mientras el ‘sin techo’ se recupera de las lesiones que sufrió en la cabeza, un severo traumatismo craneoencefálico y quemaduras en la cara, la Policía Nacional ha centrado las primeras investigaciones en el círculo de amistades del indigente. Como ya informó ayer en exclusiva LAS PROVINCIAS, un testigo llamó al 112 para alertar de que cuatro individuos estaban agrediendo a otro junto a una hoguera cerca de la piscina municipal de Aldaia. Varias patrullas de la Policía Nacional de Xirivella y de la Policía Local de Aldaia acudieron con urgencia al lugar. Los violentos hechos ocurrieron sobre las cinco y media de la madrugada del lunes en las ruinas de una caseta en el barrio del Cristo.
Los policías encontraron a José con la cara desfigurada por los golpes que le propinaron con un ladrillo. La víctima también tenía quemaduras leves en la cabeza y restos derretidos de plástico en la cara, según informaron fuentes médicas. Un equipo del SAMU asistió al hombre en el descampado y lo trasladó al Hospital de Manises.
Mientras el indigente iba camino de centro hospitalario, la policía realizó las primeras indagaciones para identificar a la víctima, que iba indocumentada. Primero creían que era Marcelo, un vecino de Aldaia, al ser reconocido de forma errónea por un testigo. Pero poco después, la Policía Nacional identificó plenamente al herido, José J. C., que fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos del Hospital Clínico, donde se desplazaron varios familiares.
La cruel agresión trascendió en pocas horas en el barrio del Cabanyal, donde la víctima es muy conocida porque duerme en plena calle, concretamente bajo la estructura de un edificio que la crisis del ladrillo paralizó. Además, el indigente agredido fue la última persona que auxilió el pasado 5 de febrero a otro ‘sin techo’ que murió sentado en una silla en la calle Pintor Ferrandis. Aquella fría madrugada, José prestó su manta al hombre moribundo y luego realizó declaraciones a los periodistas que acudieron al lugar para cubrir la trágica noticia.
Investigación policial
La policía investiga ahora si aquella pasajera notoriedad despertó alguna antigua rencilla. De hecho, los agentes barajan varias hipótesis y no descartan que el hombre fuera agredido por varios individuos en una supuesta y cruel venganza relacionada con algún asunto turbio. Por ello, la policía realizó indagaciones en el círculo de amistades de la víctima en el Cabanyal y Aldaia. Otra línea de investigación se centra en un brutal ataque de un grupo que habría golpeado al indigente de etnia gitana por una horrenda diversión. Varios agentes acudieron ayer al Hospital Clínico para tomar declaración a José, pero no pudieron mantener una conversación con él. Apenas podía articular palabras. El ‘sin techo’ balbuceaba y movía la cabeza cuando sus familiares y los policías le preguntaban quién le había agredido.
Sus parientes insisten en que José no tiene enemigos conocidos porque es una persona pacífica que no molesta a nadie. El hombre vivía de la caridad de los vecinos del Cabanyal. «La damos un plato de comida caliente o dinero para que se compre un bocadillo, y nunca causa problemas en el barrio», explica Vicente. «Hay que ser cruel para hacer lo que han hecho», añade el hombre. Los familiares del indigente le han ofrecido en varias ocasiones que se fuera a vivir con ellos, pero José prefiere dormir en la calle.
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