tragedia en tafalla Jaume Funes Psicólogo, educador, periodista y profesor de la Universidad Ramón Llull

“Se ha ido consolidando entre los adolescentes que el uso de la violencia es razonable para resolver conflictos”

Diario de Noticias, María Olazarán, 11-02-2015

pamplona – Un absurdo enfrentamiento entre chavales termina con la muerte de uno de ellos. ¿Por qué se impone el puñetazo al diálogo?

- Se ha ido consolidando entre los adolescentes que el uso de la violencia es un medio razonable para resolver conflictos. Esto que a nivel general se observa en las guerras, entre los chavales, varones, se tiende a resolver muchos conflictos usando diversas formas de violencia. Entre las chicas es relativamente más fácil que hablen, expresen sentimientos y miren la forma de resolver el problema sin entrar en la confrontación pero a ellos les cuesta más.

¿Cree que se ha incrementado el uso de la violencia entre los jóvenes en los últimos años?

- Es difícil hacer comparativas pero llevo desde 1974 tratando con adolescentes y tengo cierta perspectiva. Siempre ha habido momentos en la vida social donde la violencia era un medio más válido. En la época de las bandas de los 70 y 80 las broncas eran importantes, pero después la cosa se fue pacificando aunque no desaparece del todo. Y en los últimos 5 – 7 años la violencia vuelve a estar como valor, se acepta que la violencia vale y que el diálogo no funciona demasiado.

¿Existe un perfil de adolescente violento?

- Suelen ser chavales con dificultades para gestionar el conflicto con ideas, sentimientos… y cuando actúan a veces utilizan la violencia. Ocurre singularmente en los chicos aunque a veces, aunque no se puede generalizar, son ellas las que incitan con declaraciones del tipo: “Quiero un novio cachas, que me defienda”. En casos, como este, la muerte casi siempre es un accidente. No buscan llegar a esto pero no controlan las fuerzas hasta no darse cuenta de lo que han hecho. No son chavales que maten sino chavales que se pelean y desgraciadamente aparece la muerte que ni ellos prevén ni desean. En general los adolescentes no son conscientes del daño que pueden causar al otro con una palabra, ni las consecuencias de su conducta, pero a la larga tendrán que asumir su responsabilidad.

Parece que el detonante de este caso fue que los agresores increparon a la novia del fallecido, éste salió en su defensa y fue golpeado.

- En mi experiencia me he encontrado que muchas de las confrontaciones se deben a la rivalidad que surge cuando hay chicos – chicas de por medio. En ocasiones tienen que ver con la dificultad que tienen algunos adolescentes, varones y mujeres, en adaptarse a un mundo en el que la sexualidad es mucho más explícita. Son chavales con dificultades para gestionar los sentimientos y las relaciones, lo que desemboca en dinámicas de conflicto. A veces ocurre con menores que viven una cierta exclusión social o presentan dificultades sociales y a la vez son rechazados por una chica y controlan muy mal el rechazo. No aceptan que una mujer les puede decir que no quiere nada con él, piensan que la chica es una especie de bien que atrapan y está disponible. Tampoco ayuda que una de cada tres chicas, según las encuestas, acepte que su novio le controle a través del mail o las redes sociales. Creo que no hemos actualizado el discurso del machismo y se está volviendo a colar el alegato de la sumisión.

Se desconocen los detalles pero sí ha trascendido que los agresores son de etnia gitana. ¿En qué hay que trabajar para evitar la venganza en una ciudad pequeña como Tafalla?

- La reflexión de fondo ahora y en el futuro es si cualquier adolescente puede sentirse normal o se empezarán a hacer agrupaciones. El chaval de la comunidad gitana que ha crecido entre nosotros, ¿forma parte de la sociedad a todos los efectos? ¿Puede relacionarse con todos o aparecen conflictos entre grupos que se sienten diferentes o son tratados como diferentes? Más allá de los minutos de silencio y concentraciones hay una cosa urgente y es cómo trabajar esto en las tutorías de los institutos y colegios. ¿Cómo son las relaciones entre chicos y chicas? ¿Y entre adolescentes diferentes? ¿Qué pasa cuando los chavales se enfrentan? Trabajar las relaciones de afectación y exclusión entre adolescentes en la escuela es urgente porque sino se cristalizará una nueva confrontación y esto tiene costes a largo plazo.

Dice que en los últimos años el uso de la violencia se ha consolidado entre los adolescentes. ¿Qué razones explican este repunte?

- En primer lugar, los adolescentes son enormes consumidores de series en televisión o Internet en las que hay violencia por sistema, donde actuar de forma violenta es una conducta normal como tomar café o ir al baño. Hay que salir de esa trivialización y hacerles ver que detrás de esa violencia hay gente que la aplica y otra que la padece. Hay otra cuestión, más clásica, y que he comprobado al preguntar a los adolescentes qué harían si van a un concierto con su novia y otro chaval se mete con ella. Ante esta situación te encuentras algunas chicas que dicen que lo hablarían o lo dejarían pasar pero la inmensa mayoría de chavales contesta que le partiría la cara. No pueden renunciar a la violencia porque eso significa que son menos que el otro. En estos casos hay que intentar que hagan balance de la experiencia y preguntarles para qué ha servido la violencia. Si no lo hacen la próxima vez actuarán igual. Y en tercer lugar esta la promoción de la educación en valores, aprender a resolver conflictos de otra manera y para ello hay que impulsar la mediación en la escuela, en el barrio, deben tener unos padres que no les digan si te pegan le rompes la cara. Detrás de eso hay una educación en valores, en el respeto al otro, en aceptar que el otro tiene tanto derecho como el otro a ser feliz .

¿Y cree que se trabaja suficientemente en las escuelas?

- La LOMCE ha eliminado la asignatura de Educación para la Ciudadanía, que no es que fuera la panacea pero sí era válida. ¿Ahora donde se abordan estos temas? Nos cargamos la posibilidad de que los chavales aprendan algo que es básico: puedo hacer lo que me de la gana pero siempre que siga determinados criterios y valores y que tenga en cuenta que existe el otro, que existe una comunidad… Eso es educación en valores, pero se lo ha cargado el ministro Wert y compañía.

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