Hassanna Aalia saharaui que reclama el asilo político de españa

“Confío en que la justicia finalmente me dé la razón y obligue a España a concederme el asilo político”

Diario de Noticias, Elena Urabayen, 09-02-2015

el protagonista

Ficha personal. Hassana Aalia nació en el Sahara Occidental ocupado por Marruecos en octubre de 1988. Actualmente reside en Bilbao, a donde acudió en octubre con una beca para realizar un curso para jóvenes activistas para un curso sobre Derechos Humanos. Sus padres y hermanos viven en el Sahara ocupado en la ciudad de El Aaiún.

las razones de interior

un juicio militar sin garantías

Informes. Interior ha denegado la petición de asilo para Hassanna a pesar de que contaba con un contundente informe de ACNUR, que apoyaba la solicitud en virtud de las circunstancias excepcionales. Interior dice que en la sentencia escrita no figura su nombre entre los condenados, aunque los observadores internacionales confirmaron que sí fue nombrado cuando se leyó el veredicto a cada uno de los acusados. Por esta razón, el Gobierno considera que hay un procedimiento penal inconcluso y da así la validez de un juicio que ha sido denunciado por las más importantes organizaciones internacionales de defensa de los DDHH por no ofrecer garantía alguna a los procesados.

pamplona – A Hassana Aalia la vida le dio un vuelco el pasado 19 de enero. Este saharaui de tan solo 26 años recibía la notificación por la que se le denegaba la petición de asilo político en España – que había reclamado en 2012 – y en la que se estipulaba que tenía quince días para abandonar el país. Según el Gobierno, debe volver al Sahara Occidental ocupado por Marruecos, donde pesa sobre él una orden de cadena perpetua que le impuso un tribunal militar por haber tomado parte en una protesta pacífica que terminó con el violento desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik el 8 de noviembre de 2010 por parte de las fuerzas marroquís. El plazo dado por el Estado expiró el pasado martes pero Hassanna, arropado por miles de solidarios con su causa, sigue peleando para conseguir la protección de España y evitar así entrar en la cárcel en Marruecos, donde corre riesgo real de ser torturado y maltratado. Aalia recurrirá en la Audiencia Nacional la denegación de asilo y, si es necesario acudirá hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos para que sea reconocida la obligación que tiene España de acogerle. La Asociación Pro Derechos Humanos de España denunció que la denegación de asilo constituye una flagrante vulneración de las obligaciones internacionales de España en materia de Derechos Humanos y de protección de solicitantes de asilo. Además, añade que supone una clara violación del Derecho Internacional y de las resoluciones de la ONU que siguen reconociendo a España como la potencia administradora de este territorio e imponen a los Gobiernos españoles a cumplir sus obligaciones con el Sahara Occidental mientras éste no lleve a término el proceso de descolonización interrumpido en 1975, “con una invasión que ningún miembro de la comunidad internacional ha reconocido”.

El martes acabó el plazo que le dio España para abandonar el país, ¿qué le espera ahora?

- Lo que hemos hecho es, junto con mi abogado, preparar un recurso ante la Audiencia Nacional con el tema de la medida cautelar de la salida obligatoria. De momento vamos a esperar al recurso en la Audiencia Nacional y si no llegamos a nada, tenemos el Supremo y después de eso el Tribunal Europeo. De momento no hay orden de expulsión sino orden de salida obligatoria. Hay tiempo para el derecho de recurso.

¿Qué les diría a los que deniegan el asilo?

- Que mi caso es muy claro. No solo lo digo yo, sino que ha habido denuncias de diferentes organizaciones al tribunal militar que nos juzgó por falta de garantías y yo presenté todas las pruebas de que he sido maltratado y torturado en muchas ocasiones. Además he sido juzgado en dos ocasiones por el mismo motivo, que es el campamento de la dignidad. Es una sorpresa la denegación del asilo político porque la Comunidad Internacional y el Estado no pueden negar el reconocimiento a los Derechos Humanos y a los derechos del pueblo saharaui. Los intereses económicos no tienen que estar por encima de esos derechos.

¿Tiene esperanza de que España cambie de decisión?

- Tengo más esperanza en la justicia. Confío mucho en la justicia y espero que, al menos por obligación, rectifiquen.

Ya le juzgaron por este supuesto delito y pagó cuatro meses de cárcel.

- 20.000 saharauis se asentaron en el campamento cerca del El Aaiún en 2010. Era un campamento pacífico que pedía el reconocimiento de la autodeterminación del Sahara y los derechos civiles y políticos. A mí me juzgaron a principios de 2011 y me condenaron a cuatro meses en ejecución. Después de esta primera condena, salí varias veces del país, estuve en diferentes lugares denunciando la situación del pueblo saharaui. La última vez que salí fue en octubre de 2012 a Bilbao para estar tres meses. Un mes después, salió la busca y captura del tribunal militar. Desde entonces, pedí el asilo político junto a mi abogado y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado. En 2013 se celebró el juicio en el que me condenaron a cadena perpetua en rebeldía y ahora el Gobierno español me deniega el asilo.

¿Qué hizo usted en el campamento?

- El campamento duró 28 días. Estuve junto al resto de los jóvenes y cada uno teníamos nuestra función. Me encargaba de ir a la ciudad e intentar que los extranjeros entraran al campamento, porque había muchos controles. Desde los 17 años he estado detenido torturado y maltratado en muchas ocasiones por mi activismo.

Hubo otros compañeros a los que también condenaron, ¿cómo están ellos?

- Están en la cárcel, cerca de Rabat, sufriendo en las cárceles marroquís la tortura y el maltrato. Las familias también sufren las consecuencias porque tienen que viajar cientos de kilómetros para verlos. Hemos sido juzgados en un tribunal militar sin garantías, en un juicio ilegal porque no se puede juzgar civiles en un tribunal militar, sin pruebas, sin nada, solo por luchar pacíficamente en el Sahara occidental. El tribunal militar ha sido denunciado por Amnistía Internacional, por observadores, juristas internacionales e incluso por asociaciones de Derechos Humanos marroquís.

¿Es su caso un ejemplo de la pasividad con la que las instituciones españolas tratan el conflicto en el Sahara?

- Es un ejemplo más de la política del Gobierno de España respecto al conflicto en el Sahara occidental. Además evidencia que hay distintos criterios porque en el caso de Aminetu Haidar sí le ofrecieron asilo.

Si algo ha tenido de bueno todo esto es el apoyo que ha recibido.

- La verdad que me siento muy apoyado, eso me ha dado mucha fuerza para llegar a la justicia. Las concentraciones, manifestaciones… me ayudan a seguir adelante. Los compañeros que estaban en la huelga de hambre terminaron el martes y entregaron en el ministerio de interior un documento de apoyo de 150 organizaciones pidiendo el asilo político. Todo eso es un gran apoyo.

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