"No digan que es una costumbre, es tortura "
La Vanguardia, , 05-02-2015“No digan que es una costumbre”, advierte el cirujano Iván Mañero. "Costumbre es desayunar un café con leche. Esto es tortura para impedir el placer sexual y un modo brutal de asegurarse la virginidad. Y siguen un ritual: Dos personas agarran a la niña por arriba, otras dos por las piernas y se las abren para que la curandera o el curandero les corte con una Gillette. El clítoris, como mínimo, los labios, la vagina. Cosen dejando un orificio para menstruar y orinar. Convierten su aparato…
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