Sospechoso de terrorismo con sólo ocho años

El juicio a Dieudonné y el rigor policial abren el debate sobre el límite de la lucha antiyihadista

El Mundo, IRENE HDEZ. VELASCO PARÍS CORRESPONSAL, 05-02-2015

Una multa de 30.000 euros que en caso de no satisfacerse se transformaría en pena de cárcel: eso pidió ayer la fiscalía para el polémico cómico francés Dieudonné, juzgado por un delito de apología del terrorismo por escribir en su Facebook –horas después de los atentados de París que dejaron 17 muertos–: «Je me sens Charlie Coulibaly (Me siento Charlie Coulibaly)». Coulibaly era el apellido del terrorista que el 8 de enero mató a una policía e hirió gravemente a otro en una barriada al sur de París y que al día siguiente irrumpió en un supermercado judío, donde asesinó a cuatro personas e hirió gravemente a otras cuatro antes de ser abatido por la policía.

Dieudonné –que tiene a sus espaldas dos condenas por comentarios antisemitas– se defendió asegurando que su trabajo es jugar con las palabras y que condena «sin restricciones y sin ambigüedad los ataques».

La sentencia se espera para el 19 de marzo. Pero Dieudonné no es el único sospechoso de haber glorificado a los autores de los atentados de París. Otros muchos están en el punto de mira de la Justicia, lo que ha desatado un encendido debate sobre si en nombre de la lucha contra el terrorismo no se estará minando la libertad de expresión en Francia.

Ahí está por ejemplo Ahmed, un niño de ocho años de Niza que el día 28 fue interrogado por la policía por un posible delito de apología del terrorismo. Lo que convirtió en sospechoso a Ahmed es que no sólo se negó a secundar el minuto de silencio por las víctimas que se guardó en los colegios franceses, sino que declaró su solidaridad con los autores de los mismos. «Estoy con los terroristas y contra las caricaturas de Mahoma de Charlie Hebdo», dijo.

«Afirmaciones de este tipo son inquietantes», asegura el fiscal Georges Gutierrez. «El niño podría haber estado repitiendo cosas que ha oído en casa. Hemos tratado de entender por qué había escrito eso…».

El Ministerio de Educación ha informado a las autoridades de más de 200 incidentes similares ocurridos tras los atentados de París. La mayoría se han desencadenado durante el minuto de silencio en memoria de las víctimas, pero no sólo.

Además, también hay profesores. Es el caso de Jean-Françoise Chazerans, profesor del instituto Victor Hugo de Poitiers, suspendido de empleo y sueldo cuatro meses y que se arriesga a una condena de hasta cinco años de cárcel y multa de 75.000 euros si lo declaran culpable de apología del terrorismo. «Dicen que he mantenido una actitud y opiniones inapropiadas. La verdad es que no sé qué decir. Doy seis clases y no me parece que haya dicho nada inconveniente. Sólo he reunido a mis estudiantes y hemos razonado juntos sobre las causas del terrorismo. No se me puede acusar de simpatía hacia los terroristas», ha señalado a la prensa, que lo describe como militante de extrema izquierda.

El Ministerio de Justicia francés ha abierto entre el 7 y el 29 de enero un total de 486 causas relacionadas con el ataque a Charlie Hebdo, de las cuales 257 son por un posible delito de apología del terrorismo. Unos 41 casos han sido ya juzgados por la vía rápida, y 18 personas condenadas a penas de cárcel. Como un joven de Orleáns al que, pese a que alegó estar borracho, le han caído seis meses de prisión por gritar «larga vida al kalashnikov» a la policía. El mismo día en que el premier, Manuel Valls, anunciaba un paquete de medidas antiterroristas, Amnistía Internacional mostraba su preocupación por que algunas disposiciones puedan lesionar los derechos humanos.

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