Cantando entre los neonazis
Visita a la sede de Amanecer Dorado, que busca repetir el tercer puesto de las europeas
El Mundo, , 24-01-2015«¿Cuál es su nacionalidad? ¿Para qué medio trabaja? ¿Cuál es la ideología de su medio?». Son algunas de las preguntas que nos hacen a las puertas de la sede en Atenas de Amanecer Dorado, el partido ultranacionalista conocido por su aversión hacia los inmigrantes y su ideología neonazi.
Respondemos con evasivas, pero con la suficiente convicción como para lograr después de un buen rato de espera que los dos tipos de aspecto siniestro, vestidos de los pies a la cabeza de negro y cubiertos con pasamontañas, que se encuentran apostados a la entrada del local se echen a un lado y nos dejen pasar bajo la gigantesca banderola de color rojo y con una suerte de esvástica en el medio que preside su cuartel general, situado frente la estación Larissa de Atenas. No es fácil entrar aquí, porque en Amanecer Dorado aborrecen a los periodistas casi tanto como a los inmigrantes o a los judíos.
«En realidad, nunca hemos defendido las cámaras de gas ni que se acabe con los negros y los judíos. Ni siquiera estamos contra todos los judíos, sólo contra los sionistas. Y tampoco tenemos nada contra los inmigrantes legales. El problema es que en Grecia hay un millón y medio de ilegales, gente que ensucia las calles y que impide que los griegos puedan salir tranquilamente a dar un paseo por su barrio», nos aclara amablemente Ioannis Boylads, uno de los siete diputados de Amanecer Dorado que no están entre rejas, mientras nos conduce a un despacho.
Los otros nueve parlamentarios de ese partido –incluido Nikolaos Michaloliakos, el presidente cuyos retratos cuelgan en las paredes de esta sede– están desde septiembre de 2013 en prisión, acusados de pertenecer a una organización criminal. Un delito que se les imputa también a otros 70 militantes.
Aun así, a pesar de tener a prácticamente todo su grupo parlamentario en la cárcel, el xenófobo Amanecer Dorado, espoleado por el hecho que el 27% de los griegos acusa a los inmigrantes del alto desempleo, fue el único partido que creció en las europeas de mayo pasado. Se metió en el bolsillo cerca del 9% de los votos y se convirtió en la tercera fuerza por detrás de Syriza (izquierda radical) y Nueva Democracia (centro-derecha). Las encuestas ahora les dan entre el 5 y el 7% de las papeletas en las generales de mañana, bastante por delante del Pasok, el histórico partido socialista griego. Y hay que tener en cuenta que muchos de los que votan a Amanecer Dorado no lo dicen, por lo que su apoyo podría ser mayor.
En la sala de reuniones de Amanecer Dorado no dan abasto: un ejército de señoras se dedica a meter en sobres las papeletas con los nombres de los candidatos del partido. Mientras tanto, uno de los dirigentes de la organización arenga desde un pequeño podio (bajo el retrato del presidente) a las cerca de 80 personas que, como ocurre tres veces a la semana, se han concentrado en la sede del partido.
Hay gente de todo tipo: jóvenes de estética militar, mujeres con joyas al cuello, algunos abuelos… «A las reuniones de los otros partidos no va nadie, y aquí al revés. Y eso que han hecho de todo por acabar con nosotros. Pero no lo conseguirán», asegura Boylads. «Todas las acusaciones son falsas, y la prueba es que están prisión preventiva, nunca habrá juicio porque no tienen nada contra ellos. Es una colosal maniobra política para destruirnos. Pero no lo conseguirán. Todos los demás partidos en el fondo son iguales, están todos a sueldo de la Comisión Europea, del Fondo Monetario Internacional, del Banco Central Europeo. Nosotros somos los únicos fuera del sistema, y por eso la gente cree en nosotros».
Los de Amanecer Dorado odian profundamente a Angela Merkel y prometen que, si gobiernan Grecia, acabarán con el plan de austeridad y declararán ilegítima buena parte de la deuda. «Merkel es una empleada de los judíos, y nosotros no queremos nada con los judíos».
El mitin que tiene lugar en la sala contigua ha terminado y suena ya el himno de Amanecer Dorado, cuya letra habla de una Grecia grande, libre, fuerte y bla, bla, bla. Desde donde estamos reunidos se oye la música, y Boylads se alza arrebatado de la silla, sin pensarlo, en un gesto mecánico. Incluso nos manda callar con la mano.
Poco después nos dice que tiene mucho trabajo y nos acompaña a la tienda de souvenirs del partido, entre libros que proclaman la grandeza de Grecia, gorras y tazas decoradas con la esvástica del partido… «No es una esvástica, es un signo de la antigua Grecia», explica Boylads. Será verdad, pero es sospechosamente parecido.
(Puede haber caducado)