La cárcel no frena a los neonazis de Aurora Dorada

El País, M. A. S.-V.,Atenas, 26-01-2015

El partido es la tercera fuerza, pese a tener a su cúpula en prisión Entre los resultados más sorprendentes que podían deparar las urnas figura el éxito del partido neonazi Aurora Dorada, tercero más votado en las elecciones de ayer, con similar porcentaje que en 2012 (6,3% ayer con el 93,07% escrutado, frente al 6,92% entonces). Después de una campaña con sordina, privado de fondos públicos desde que sus líderes fuesen detenidos y encarcelados en 2013 por asociación criminal y por el asesinato de un militante antifascista a manos de uno de sus miembros, el tercer puesto ultra se convierte en la noticia de la jornada; a fin de cuentas, la victoria de Syriza estaba prevista, el resultado de los neonazis, no.
Ha sido el abundante voto oculto tradicional en este segmento político, un voto vergonzante en la confesión pública, según los expertos, el que ha catapultado a los neonazis hasta el trío de partidos más apoyados. El tercer puesto no es una responsabilidad menor, ya que por ley le correspondería formar Gobierno si el primer y el segundo partido fracasasen en la encomienda. Resulta difícil aventurar si, con el respaldo de las urnas, la invisibilidad que ha mostrado en el último año y medio se torna ahora en desafío.
Mítines por vídeo
En prisión preventiva a la espera de un juicio que debe celebrarse este año, sus líderes encarcelados —entre ellos el führer Nikos Mijaloliakos y su lugarteniente, Jristos Papás— han alzado el tono en los reclamos electorales que han difundido, por teléfono o en videomensaje, en los mítines. La semana pasada, un candidato del partido y un militante de 22 años fueron detenidos por posesión ilegal de armas.
Mijaloliakos celebró los resultados como “una victoria considerable” en un mensaje grabado en prisión y difundido anoche en su página digital. El dirigente acusó a políticos y medios de comunicación de excluir a su partido del debate político y de haberle sometido a una “guerra de calumnias”.
Marginal en los ochenta entre la nebulosa de extrema derecha, heredera ideológicamente de la Junta de los Coroneles (1967-1974), Aurora Dorada dio sus primeros pasos en gobiernos municipales y tuvo nulo éxito en los comicios generales hasta que en 2012 logró 18 diputados. Con una estructura jerarquizada, militar, su labor de zapa en los seis años de recesión —con repartos de comida y medicamentos; asistencia médica y banco de sangre sólo para griegos— ha logrado un apoyo en las capas que votan con las tripas, no por ideología.

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