Carnaval internacional en Leitza
Un desfile multicultural, muy visual y ruidoso desafió al frío sol de invierno. Masáis, chinos, árabes o afroamericanos llevaron a las principales calles del pueblo alegría y color
Diario Vasco, , 26-01-2015Ni el blanco manto ni el frío de la nieve asustó a los leitzarras ni a los visitantes que llegaron de todos los rincones del mundo al desfile de carnaval. Un nutrido grupo de ‘maxais’ marcó el ritmo de la fiesta con sus largas ‘makilas’ traídas desde «muy lejos, pero muy lejos». Virginia, Sandra, Aitziber, Nerea y Rakel acompañadas de sus respectivos e hijos formaban el grupo de 20 leitzarras-maxais que llegaron en su tractor ‘paskuali’ desde tierras africanas para pasar una divertida jornada carnavalera en la que, además de bailar, pusieron una nota divertida de color. No faltaron los tradicionales saltos a lo masai con la vara en la mano. «Tras el desfile iremos a comer a la sociedad y, después, lo que se tercie», aseguraban.
Desde África también llegaron los 28 guerreros zulúes, que hicieron correr a más de uno delante de sus lanzas para evitar que les dejaran su rastro de maquillaje, cuando les invitaban a besarles. La mayoría de las mujeres, se negaron en rotundo.
A escasos metros, llegados del lejano Oriente, un grupo de chinos llamaban la atención con su hermoso dragón. Con petardos y todo tipo de bombitas se dejaron notar, sobre todo con el olor a pólvora que dejaban a su paso mientras hacían correr al vistoso dragón, dejando a los más pequeños boquiabiertos.
Un grupo de indios se sumó al espectáculo con su tienda itinerante. Las vampiresas Helene, Uxue, Lide, Leire y Sharik recrearon el castillo del mismísimo Drácula. Lo importante era «participar en la fiesta» aseguraban las damas llegadas desde Transilvania mientras se dejaban fotografiar luciendo sus hermosos trajes.
Con vestimentas propias de palacio, damas y caballeros llegaban hasta Leitza desde Benezia. Sí, sí, con ‘b’ y ‘z’, como se podía leer en su gran góndola que exhibieron por las calles. Queriendo lucir palmito, mostraron las piedras preciosas que decoraban sus sombreros, tocados y vestidos. No faltaron plumas y todo tipo de abalorios, que destacaban sobre las telas plateadas y doradas. Espectacular una vez más el trabajo realizado por Txaro y sus acompañantes, que cuidaron hasta el último detalle de su comparsa.
Tampoco faltaron los payasos que, con su circo móvil, llevaron la alegría a los espectadores del desfile. Árabes con sus lujosas túnicas y joyas o afroamericanos con grandes pelucas como Bárbara, Isabel, Leonor y Nahia, no quisieron perderse la fiesta. Una vez más, el frío no impidió que Leitza se vistiera de carnaval.
(Puede haber caducado)