Un millar de personas participan en las actividades del Museo Thyssen para asociaciones y colectivos en riesgo de exclusión

La pinacoteca de Málaga ofrece visitas guiadas específicas y gratuitas para acercar el arte a todos los públicos

Diario Sur, Amanda Salazar, 23-01-2015

El arte no es algo elitista al alcance de unos pocos. Al menos esto es lo que entiende el Museo Thyssen Málaga, que desde sus inicios en el año 2011 incluyó en el programa del Área Pedagógica visitas guiadas gratuitas para asociaciones y colectivos en riesgo de exclusión social dentro del proyecto Thyssen SUMA. “El objetivo es acercar la cultura a todos los públicos de una forma accesible, adaptada a sus necesidades, de manera que nadie pueda ver el museo como algo ajeno sino que ellos también son partícipes”, señala Eva Sandino, jefa de Educación.

Cada año, un millar de personas de todas las edades se acercan a la pinacoteca para conocer las obras de la colección permanente y de las temporales gracias a esta iniciativa. En lo que llevamos de curso académico – las actividades pedagógicas se programan con el calendario escolar – , 21 centros sociales y 520 personas han participado en la actividad. Una mirada diferente sobre obras maestras de los grandes artistas que reúne el museo, desde Francisco de Zurbarán y Jerónimo Ezquerra hasta Julio Romero de Torres o Antonio Muñoz Degrain.

Una experiencia enriquecedora

El programa se divide entre las visitas para menores en riesgo de exclusión social de 6 a 12 años, visitas para adolescentes de entre 13 y 18 años, y las visitas dialogadas para adultos. En los tres casos, los educadores del museo realizan una selección de obras para comentar con los participantes y les invitan a ofrecer su opinión para generar debates sobre distintos temas. Aunque los itinerarios van cambiando en función de los grupos. “Para colectivos que trabajan con el tema de la igualdad de género, por ejemplo, incluimos obras enfocadas a este aspecto”, señala Eva Sandino. En cualquier caso, la responsable del departamento señala que en muchas ocasiones son los propios participantes los que enriquecen las explicaciones gracias a las vivencias de personas que tienen realidades muy diferentes. “Es curioso cómo personas de colectivos de inmigrantes pueden dar otro punto de vista sobre un cuadro costumbrista, por ejemplo”, añade.

Dentro de este programa, el Thyssen ha abierto sus puertas a asociaciones de vecinos, peñas, culturales, sociales, de personas con discapacidad física, con discapacidades psíquicas, ONG que trabajan con inmigrantes, con menores de zonas desfavorecidas, de drogodependencia… El abanico es amplio, aunque Sanguino señala que los colectivos más participativos son los formados por mujeres. “Habitualmente, los grupos que vienen dentro de Thyssen SUMA repiten al año siguiente o incluso nos visitan varias veces el mismo año, con lo que tenemos ya una relación mucho más cercana”, afirma. Los educadores del Thyssen trabajan codo con codo con los orientadores y trabajadores sociales de las asociaciones, que muchas veces participan en las visitas.

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