El asesinado en Carabanchel era profesor en Valdemoro

La Policía trata de localizar imágenes que hayan grabado al supuesto homicida en su huida

El Mundo, LUIS F. DURÁN MADRID, 22-01-2015

Aníbal Reyes Selva, el hombre de 34 años asesinado el pasado martes por la noche en Carabanchel por intentar evitar que robaran el bolso a su pareja, trabajaba como profesor en Valdemoro y en estos momentos realizaba un curso de doctorado en la Universidad Autónoma de Madrid gracias a una beca.

El cadáver de Aníbal fue trasladado ayer al mediodía hasta el tanatorio de Valdemoro, donde hoy será enterrado. Numerosos vecinos y amigos de la localidad acudieron al velatorio. La víctima vivía junto a su pareja en está localidad desde hace varios años y daba clases particulares a varios alumnos de la localidad.

Nacido en Cuba en 1980, Aníbal se graduó como Ingeniero Industrial en la Universidad de Holguín, Cuba, donde fue profesor asistente. Cursó varios estudios de postgrado como la Maestría en Informática Empresarial. También se formó en la Universidad Central de Las Villas de Cuba y en la Universidad Otto-Von-Guericke de Magdeburgo, situada en Alemania.

Asimismo hizo un curso de especialización en Administración General en la Escuela de Negocios Richard Ivey de Canadá. En estos momentos se encontraba cursando un doctorado en Contabilidad y Organización de Empresas en la Universidad Autónoma de Madrid, gracias a una beca MAEC-AECID.

El fallecido acudió el pasado martes a buscar a su pareja cuando salía del trabajo en la calle de Fernando Díaz de Mendoza, en Carabanchel. Un hombre encapuchado se echó encima de su compañera para robarle el bolso. Aníbal forcejeó con el delincuente, que acabó disparándole en la nuca con un arma del calibre 22.

El ladrón consiguió apoderarse del bolso mientras que el hombre quedaba tendido en el suelo junto a su pareja, Yadira, que pedía socorro. Los médicos del Samur intentaron sin éxito reanimarle durante más de 30 minutos. El supuesto homicida huyó por la misma vía y luego tomó la calle Parador del Sol. Ambas calles están cerca de Plaza Elíptica y los hechos ocurrieron hacia las 21.20 horas.

Al alejarse varias personas indicaron que el hombre se descubrió la cara. Varios testigos de los hechos relataron a este periódico que «el agresor era muy bajito, iba vestido con un chándal y llevaba algo parecido a una braga negra a la altura del cuello». Señalaron que se trataba de una persona de unos 30 años de edad y que parecía extranjero.

Los agentes peinaron el barrio en busca de comercios o bancos que pudiesen haber grabado al presunto homicida cuando huía. Con todo, los investigadores están sorprendidos por el hecho de un tironero de bolsos llevase un arma de fuego y actuase con esa violencia.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)