Cuba y Estados Unidos exhiben sus diferencias migratorias pese al deshielo
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La Voz de Galicia, , 21-01-2015Los gobiernos de Estados Unidos y Cuba mostraron sus diferencias en asuntos migratorios, en unas primeras negociaciones que ambas partes calificaron como «productivas» y «constructivas» tras el histórico anuncio de su acercamiento diplomático en diciembre. Delegaciones de alto rango de ambos países se reunieron este miércoles en el Palacio de Convenciones en La Habana para el arranque de un diálogo de dos días que debe trazar la hoja de ruta para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas rotas en 1961.
Las conversaciones se centraron en asuntos migratorios, un campo en el que ambos países sacaron a relucir sus discrepancias pese al actual deshielo político. «El hecho de que las conversaciones hayan sido productivas y en espíritu de colaboración prueba que a pesar de que hay diferencias y que éstas permanezcan, Estados Unidos y Cuba pueden encontrar oportunidades para trabajar en temas de interés mutuo», dijo el negociador estadounidense Alex Lee, que estuvo hoy a la cabeza de la delegación de la Casa Blanca.
La política norteamericana de acogida para los cubanos que huyan de la isla y lleguen de forma ilegal a Estados Unidos sigue en pie, aseguró Lee. «Le explicamos al gobierno cubano que mi gobierno está totalmente comprometido a mantener la Ley de Ajuste Cubano y que las políticas relacionadas con temas migratorios que normalmente se conocen como ‘pies secos, pies mojados’ siguen en efecto», comentó. Ambas normas «siguen guiando la política migratoria de Estados Unidos hacia Cuba», dijo también Lee sobre las directrices que rigen desde hace décadas la entrada de emigrantes cubanos a Estados Unidos. El gobierno de La Habana reiteró por su parte sus críticas de que ambas políticas fomentan la emigración ilegal y el «robo de cerebros».
La Ley de Ajuste Cubano de 1962 y la llamada normativa de «pies secos, pies mojados» de 1995 permiten a los cubanos que lleguen a suelo norteamericano obtener un permiso de residencia después de un año y un día, pese a haber entrado de forma irregular a Estados Unidos. Esas normas «continúan siendo el estímulo principal a la emigración ilegal, al tráfico de emigrantes y a las entradas irregulares a Estados Unidos desde terceros países», dijo la jefa negociadora de Cuba, Josefina Vidal, en su comparecencia, en la que también criticó que el gobierno de Washington alienta con ello la fuga de cubanos que trabajan en otros países, como los médicos. «Es una práctica reprochable de fuga de cerebros que hace que muchos países pierdan recursos humanos vitales, algo que va en contra de los acuerdos migratorios», agregó Vidal. La isla tiene a miles de médicos y sanitarios en misiones en América Latina y en África. Ambas partes, no obstante, señalaron que seguirán realizando las conversaciones migratorias que celebran después de firmar un acuerdo al respecto en 1994, independientemente de las negociaciones diplomáticas. «Es un asunto que hemos estado discutiendo por muchos años», explicó Vidal.
Las conversaciones para alcanzar una migración segura y legal «es congruente con nuestros intereses de promover mayores libertades y un mayor respeto de los derechos humanos en Cuba», dijo por su parte Lee. La última ronda de diálogos migratorios se celebró a mediados de 2014 en Washington. La cita actual, programada desde hace tiempo, se aprovechó esta vez para iniciar las negociaciones diplomáticas.
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