La cuestión migratoria pone a prueba el acercamiento entre EE UU y Cuba
El primer cara a cara muestra las dificultades del proceso de negociación.
El País, , 21-01-2015Cuba y Estados Unidos iniciaron este miércoles las conversaciones en La Habana para definir los términos del restablecimiento de relaciones diplomáticas anunciado el pasado 17 de diciembre por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama, tras más de medio siglo de mutuas hostilidades. El ciclo de reuniones ha comenzado con una nueva ronda del diálogo migratorio y continuará este jueves con varios encuentros para abordar temas políticos y diplomáticos, entre ellos, la reapertura de embajadas en ambos países.
La delegación de EE UU está encabezada por la secretaria de Estado para Latinoamérica, Roberta Jacobson, después de 35 años sin que un funcionario estadounidense de tan alto nivel visitara la isla. En tanto, la representación cubana será liderada por Josefina Vidal Ferreiro, directora para EE UU del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Antes de que aterrizara Jacobson, las delegaciones de EE UU y Cuba sostuvieron este miércoles la octava ronda del diálogo migratorio, a puerta cerrada, en el Palacio de Convenciones de La Habana. Este era, hasta ahora, el único escenario de encuentro entre ambos países. Estas reuniones fueron retomadas en 2009, bajo la presidencia de Barack Obama, e interrumpidas en 2011 tras la condena en La Habana del contratista estadounidense Alan Gross; luego fueron reanudadas en julio de 2013, y desde entonces se repiten cada seis meses.
Como en los últimos encuentros, el debate migratorio ha estado dirigido por Vidal Ferreiro y el secretario asistente adjunto para Latinoamérica del Departamento de Estado, Alex Lee. Según lo previsto, Cuba ofreció información detallada sobre el desarrollo de las reformas migratorias vigentes en la isla desde enero de 2013 y su impacto en el flujo de personas entre ambos países.
La Habana también expresó nuevamente su preocupación por la vigencia en EE UU de normas que en su opinión son “el principal estímulo para la emigración ilegal a Estados Unidos”. Entre ellas, la Ley de Ajuste Cubano, promulgada en EE UU en 1966, que permite a los cubanos que logran llegar por cualquier medio a territorio estadounidense obtener la residencia permanente después de quedarse un año y un día; y la política establecida en 2006 por el presidente George W. Bush de otorgar residencia estadounidense a los profesionales y técnicos cubanos de la salud que abandonen las misiones internacionales en terceros países.
“Se ha hablado con fluidez, apertura y en espíritu constructivo, a pesar de las diferencias”, adelantó el subdirector para EE UU del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Gustavo Machín. “Acordamos que no estamos de acuerdo en algunos temas”, ha agregado Machín, insistiendo en que esta política “atenta contra el espíritu y la letra de los acuerdos migratorios que en esta sesión de trabajo estamos revisando”.
El tema central de las reuniones que se desarrollarán hoy será la reapertura de las embajadas en ambos países, que han permanecido cerradas desde la ruptura de relaciones en 1961.
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